LEVANTE-EMV.COM
La Guardia Civil arrestó ayer al menos a cinco marineros de la tripulación de un barco de pesca del Grau de Castelló tras incautarse de 1.000 kilos de hachís ocultos en el interior de la embarcación en una de las mayores operación antidroga llevadas a cabo en la última década en el distrito marítimo, según confirmaron ayer fuentes consultadas por Levante de Castelló.
Un helicóptero, dos lanchas rápidas y cerca de diez vehículos adscritos a los equipos de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Castelló, Valencia, Tarragona y Baleares irrumpieron por sorpresa en el recinto pesquero y sobresaltaron a la comunidad pesquera. La investigación había comenzado varios meses atrás.
En pocos minutos, decenas de agentes vestidos de paisano, acompañados por otros tantos uniformados, abordaron el barco «El Bergantín», localizaron la droga y detuvieron a todos los miembros tras encañonarlos y colocarles los grilletes una vez que los tuvieron inmovilizados contra el suelo. La operación continúa abierta y, al cierre de esta edición, no se descartaban más arresto en tierra a lo largo de la madrugada.
No es la primera vez que un barco de arrastre atrapa involuntariamente en sus redes un fardo de droga del fondo, dejado por alguna organización en un punto pactado para ser recuperadas más tarde por otros miembros de la organización. Pero sí es la primera ocasión en que se descubre un cargamento de esta índole en un pesquero en activo en la Comunitat Valenciana.
Se trata de una práctica frecuente entre algunas embarcaciones de la flota pesquera gallega que hasta ahora no había sido empleada por sus colegas valencianas. De hecho, el «El Bergantín» había salido a faenar como cada mañana y había regresado al puerto entre las cuatro y las cinco de la tarde, aunque las fuerzas de seguridad ya sabían que en esta ocasión el cargamento era bien diferente. El calado y la rapidez de la operación conmocionaron al resto de marineros de la lonja, que vieron atónitos cómo la Guardia Civil sacaba esposadas a varias personas que llevan una vida aparentemente normal y con las que cada día comparten un espacio de trabajo en la lonja al término de una dura jornada.
Según fuentes conocedoras de los hechos, este cargamento de mil kilos de hachís podría alcanzar en el mercado un valor de más de tres millones de euros.
Cuatro comandancias en el despliegue
Cuatro comandancias de la Guardia Civil participaron ayer en la operación antidroga en la que se vio inmersa una embarcación pesquera del puerto de Castelló. La actuación la coordinó el juzgado de instrucción número 4 de Castelló.
Fuentes de la subdelegación del Gobierno informaron que en la acción intervinieron cuerpos de la Guardia Civil de Castelló, Tarragona, Valencia y Baleares, además de Vigilancia Aduanera, aunque eludieron aportar más datos sobre la misma. Sólo añadieron que la operación seguía abierta y que estaba en manos del juez.
Los equipos especiales de la Guardia Civil desarrollaron al parecer una rápida y contundente operación que pilló por sorpresa a la zona pesquera del puerto, tal como admitieron fuentes de Port Castelló y de la lonja de pescadores consultadas por este diario. En la misma actuaron fuerzas especiales y helicópteros.