JORDI RUIZ
El argumentario del PP dice que Francisco Camps será el próximo candidato a la Presidencia de la Generalitat . Sin embargo, bajo la epidermis oficialista, late el convencimiento de muchos de que Camps no será cartel electoral en las autonómicas de 2011. El propio Carlos Fabra planteó este fin de semana la posibilidad de que el presidente del Consell y del PP valenciano no repita y se mostró a favor de un candidato de Castelló. En este nuevo escenario de incertidumbre, Fabra no descartó prolongar su carrera política para tutelar el proceso.
El líder del PP castellonense lleva años anunciando su retirada. La última ocasión fue en el congreso de Peñíscola del año pasado, donde proclamó que no renovaría como presidente provincial, cargo que ocupa desde 1990. También ha manifestado que no volverá a concurrir en unas listas electorales. No obstante, el nuevo panorama político trastoca la hoja de ruta diseñada por Fabra, que pasaba por ceder gradualmente la vara de mando del partido a Javier Moliner y, a partir de las próximas municipales, la de la diputación.
El presidente provincial no contaba con el «caso Gürtel», que ha hecho tambalear los cimientos del PP valenciano, ha provocado la caída del número dos, Ricardo Costa, y ha dejado muy tocado al presidente Francisco Camps. Y todavía falta por conocer el contenido de la segunda parte del sumario judicial,que podría ser definitivo para el presidente regional.
Carlos Fabra dejó entrever este fin de semana la posibilidad de que Camps no repita de candidato. Dijo en voz alta lo que muchos comentan en el partido, donde no paran los rumores y quinielas sobre los posibles aspirantes.
Alberto Fabra y Manuel Cervera
La debilidad del presidente de la Generalitat ha reforzado a los barones territoriales del partido, que quieren ser protagonistas en esta fase decisiva.Carlos Fabra mencionó su preferencia por un candidato de Castelló. En boca de muchos está el nombre de Alberto Fabra y en la organización provincial también apuntan al conseller de Sanidad, Manuel Cervera. En el caso del alcalde, todo indica que su futuro está en la política autonómica, ocupando importantes responsabilidades en el gobierno de la Generalitat. Si Alberto Fabra se marchara a Valencia, dejaría un hueco en la ciudad de Castelló que podría tapar Javier Moliner. Este último, sin embargo, tendría que renunciar a la diputación, de ahí que Carlos Fabra valore la posibilidad de seguir en el cargo.
Fabra no controla su futuro
El presidente provincial no tiene en cuenta que su futuro no depende del todo de él. Por una parte, la posibilidad de que repita en unas listas electorales debe contar con la bendición de la dirección nacional, a la que no le tembló el pulso a la hora de finiquitar a Ricardo Costa. Por otra parte, el futuro político de Fabra está ligado al de sus causas judiciales.