LEVANTE-EMV.COM
Con un día casi primaveral y batiendo récords de participación, Benicàssim se convirtió ayer en el epicentro de la provincia con la celebración del Día de las Paellas dentro del programa de fiestas patronales en honor a Sant Antoni y a Santa Águeda. Nadie se quiso perder esta gran cita multitudinaria que reunió a cerca de 25.000 personas y a 1.400 paellas que ocupaban la calle Santo Tomás. A última hora de ayer la Policía Local aún no contaba con cifras oficiales de participación pero éstas eran las estimadas por el ayuntamiento.
Este año y, por primera vez, los 1.000 números que repartía el consistorio para ocupar una de las plazas donde cocinar las paellas se quedaron cortos y a principios de semana se tomó la determinación de abrir al público, aunque sin reserva, la plaza de la Sequiota y la calle Dolors, debido al gran número de personas que se habían quedado sin reservar, con 400 plazas para paella más. La medida extraordinaria adoptada por el ayuntamiento permitió que la celebración batiera, un año más, récords de participación, en un día en el que políticos, empresarios, artistas y vecinos en general quisieron estar presentes en Benicàssim.
Hasta allí se desplazó la plana mayor de los principales partidos, PP y PSPV, que en esta ocasión disfrutaron del arroz lejos los unos de los otros, ya que los socialistas desplazaron su ubicación hasta el principio de la vía, a la altura de la esquina con la calle Ilustración. Allí estuvieron, acompañando al alcalde de Benicàssim, Francesc Colomer, que ejerció como anfitrión, el secretario general del PSPV-PSOE, Jorge Alarte; el presidente del PSPV-PSOE, Óscar Tena; el subdelegado del gobierno en Castelló, Antonio Lorenzo, además de varios responsables orgánicos, diputados y miembros de la corporación benicense. En la mesa de los populares se pudo ver a varios responsables provinciales como el vicepresidente de la Diputación, Francisco Martínez, junto al alcalde de Castelló, Alberto Fabra y varios concejales y diputados provinciales.
También se dejaron ver en la comida personalidades como el castellonense Rafael Vicente, Síndic de Comptes de la Generalitat; Rafael Montero, secretario general de la CEC; José Manuel Bádenas, de la agencia de Evaluación de la Generalitat Valenciana o artistas como Ripollés.