J. MESTRE
Nueva vuelta de tuerca a la guerra de las basuras. Ahora, la Diputación de Castelló apuesta por ocultar a la opinión pública los lugares de destino donde la provincia envía sus residuos para evitar conflictos entre municipios, según afirmó ayer su vicepresidente segundo y responsable de Medio Ambiente, Vicent Aparici. Los ayuntamientos de Villena y Xixona, el primero gobernado por el PP y el segundo por el PSOE, ya han mostrado su oposición que las plantas de sus localidades reciban los desechos de Castelló y Valencia.
Aparici evitó terciar sobre la negativa de Xixona y Villena a acoger las basuras de Castelló, a preguntas de los periodistas, y abogó por no debatir en público este asunto. «Estas cosas se discuten en los consorcios, no en los medios de comunicación», indicó Aparici, quien lamentó la actitud de «algún bocazas», refiriéndose, dijo, a «F C», es decir, al secretario general del PSPV de Castelló, Francesc Colomer.
De esta manera, el también presidente del Consorcio de Residuos del Área III (zona de la Vall d´Uixó) y responsable de Medio Ambiente en diputación defendió la ocultación de este conflicto a la sociedad. Como sí de empresas privadas se trataran y no de entes públicos, espetó que el debate sobre el destino de las basuras se ha de tratar sólo en los consejos de administración de los consorcios zonales de vertederos.
Ahora bien, el intento de Aparici de aplacar esta batalla interterritorial puede que llegue un poco tarde. A estas alturas ya han saltado a la palestra pública los alcaldes de Xixona y Villena, quienes de forma pública han rechazado el traslado de basura de Valencia y Castelló a sus poblaciones.
También ha trasladado su parecer el conseller de Medio Ambiente, Juan Cotino. El sábado restó importancia a las quejas de Xixona y Villena y advirtió que la basura de Castelló llegará a Alicante.
En el trasfondo de esta polémica se encuentra el incumplimiento de la Generalitat del Plan Integral de Residuos. Las plantas de la Vall d´Uixó y Cervera, cuyas obras aún no se han ejecutado, llevan un retraso de 10 años.
A este respecto, el conseller de Medio Ambiente, Juan Cotino, tiró ayer balones fuera y responsabilizó a los socialistas del conflicto de las basuras. «Como los socialistas están en esa realidad de tener que votar la moción del agua, meten otros temas para que hablemos de un plan zonal de basuras que se está ejecutando progresivamente», señaló durante la presentación en Valencia de una Proposición No de Ley en la cámara autonómica «para reivindicar el agua en la Comunitat». El conseller reconoció que el plan zonal de vertederos «en unos lugares ha ido más rápido y en otros menos».