CARLOS RODRÍGUEZ
La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, quiso tranquilizar ayer a los hosteleros españolas al asegurar que la prevista ampliación de la ley antitabaco, que prohibirá fumar dentro de los restaurantes, «en aquellos países que han aprobado una similar a la que propone el Gobierno de España, no ha tenido ningún efecto negativo para su sector ni para sus economías».
Pese a los temores de bares, restaurantes y discotecas, la ministra se ratificó en las modificaciones previstas en 2010 para que «se cumplan los objetivos por los que fue promulgada», es decir, «conseguir que haya espacios libres de humo que no perjudiquen al conjunto de la población», añadió.
Estas declaraciones se producían tras la inauguración del centro de día para personas enfermas de Alzheimer que se ha construido en Onda, y que todavía no podrá entrar en funcionamiento al faltar la licencia de la Conselleria de Bienestar Social.
El edificio tendrá capacidad para 30 personas, que estarán atendidas, una vez la conselleria resuelva los «flecos pendientes» que quedan por pulir, en palabras del secretario de Bienestar Social, Joaquín Martínez, por un equipo de 12 profesionales integrado por médicos, psicólogos, terapeutas y trabajadores sociales, según explicó el presidente de la Asociación de Familiares de Enfermos Mentales, tanto a nivel provincial como nacional, Emilio Marmaneu.
Eran muchos los que se merecían estar en la foto, porque han sido numerosas las administraciones, entidades financieras, empresas cerámicas, asociaciones y personas particulares quienes han colaborado en un proyecto con 900.000 euros de presupuesto, pero el protagonismo se lo llevó Trinidad Jiménez, cuyo ministerio aportó 300.000.
Allí estaban además, junto al anfitrión, el alcalde socialista Enrique Navarro, el secretario general de Política Social y Consumo, Francisco Moza, el subdelegado del gobierno en Castellón, Antonio Lorenzo, el diputado popular Rubén Ibáñez, el rector de la UJI, Francisco Toledo, y un largo etcétera de políticos y destacados miembros de la sociedad civil, con el club Rotary como impulsor de esta iniciativa.
Un sueño cumplido
Para el alcalde, el centro de Alzheimer es un «sueño cumplido», y después de agradecer al Gobierno central su aportación en Onda, reivindicó, en varias ocasiones, el plan estratégico para el azulejo. Respecto al propio edificio, Navarro recordó los convenios con el ayuntamiento y con la Diputación, (cada uno han aportado 120.000 euros), los 50.000 euros de Bancaja y los 150.000 que aportó Ibercaja; el compromiso de la conselleria de costear el mobiliario por valor de 55.000 euros, de las empresas cerámicas locales: Peronda, Realonda y El Molino, que ofrecieron sus productos de forma gratuita, al igual que el arquitecto, Pau Arrandis, que diseñó el proyecto de forma altruista.
Para la ministra la inauguración fue «un pequeño paso adelante, tanto para los enfermos como para los familiares», mientras que también tuvo un gesto para las trabajadoras del centro en el Día Internacional de la Mujer, que «son las que tradicionalmente han soportado este trabajo». En este sentido, repasó todas las actuaciones del Gobierno contra el Alzheimer, como los 16 millones de euros destinados a su investigación.