ANA MONLEÓN
Los colegios de Azuébar, Chóvar, Castellnovo, Barracas y Teresa siguen a la espera de que se lleven a cabo las construcciones o reformas en sus respectivos centros. De ellos, cuatro -Azuébar, Barracas, Teresa y Castellnovo- se encuentran dentro del Plan Creaescola 2003-2010 de la Conselleria de Educación. En el caso de Chóvar, declarado en estado de ruina y fuera de este plan, sus escolares asisten actualmente a clase en barracones.
Castellnovo espera la restauración de su colegio que actualmente se encuentra en un estado «bastante precario», según comenta su directora, Teresa Macián. Y es que, ya son más de 12 los años se está solicitando la adecuación de las actuales instalaciones del centro pero, «el tira y afloja entre la Generalitat con el ayuntamiento está haciendo que los escolares sean los mayores perjudicados y estén en unas instalaciones poco adecuadas».
Como directora del centro, ha explicado Macián, «creo que se debería llegar ya a una solución porque, al fin y al cabo, el informe por parte de inspección es favorable, por lo que los terrenos deberían ser cedidos». Además, ha matizado Macián, «el ayuntamiento hace una inversión muy importante en el actual colegio en reparaciones, comedor y demás que, de tener un nuevo centro, a buen seguro se vería descargado de estos gastos».
Según el alcalde de Castellnovo, Jorge Picó, «lo que queremos es la garantía por parte del Consell de que se comprometan a aceptar los terrenos y que finalmente se realice el colegio». Según Picó, «parece ser que ahora la cosa está más pacífica y que los encuentros en las negociaciones están más cerca».
Desde Chóvar la situación es bastante diferente. Ante el posible cierre de la unidad de infantil, Chóvar todavía está a la espera de que la conselleria se ponga en contacto con ellos para la cesión de los terrenos necesarios para la construcción de su nuevo centro. Así lo confirma su alcaldesa Teresa Palacios, quien ha asegurado que «la situación sigue igual que estaba cuando el colegio anterior fue declarado en ruinas». Así pues, actualmente los escolares continúan cursando sus clases en barracones.
Diez años de paralización
En Azuébar, sus escolares llevan solicitando unas nuevas instalaciones desde hace más de una década y todavía tendrán que esperar más. Así lo ha confirmado el alcalde, Gerardo Miravete quien ha asegurado que «el tema está paralizado y no se sabe para cuándo está prevista su reanudación».
En Teresa están a la espera de que la Generalitat comience las obras de construcción. Tal como ha confirmado su alcalde, Ernesto Pérez, «está previsto que se haga en la zona de las Eras. Educación ha aceptado los terrenos pero todavía estamos esperando que se acepte el cambio de planeamiento y que desde la conselleria consigan financiación para llevarlo a cabo, algo bastante complicado en la situación actual».