J. Sierra, Valencia
La Generalitat Valenciana ha concedido a la Entidad Metropolitana para el Tratamiento de Residuos la Autorización Ambiental Integrada (AAI) para la planta de tratamiento de residuos urbanos proyectada en el término municipal de Manises.
La autorización, que representa el último obstáculo para la puesta en marcha de la nueva instalación, que compartirá con la de Hornillos (Fervasa) la gestión de toda la basura generada en el área metropolitana de Valencia, ha obviado que la nueva planta carece de un vertedero asociado en el que depositar los rechazos. Más aún, en toda la AAI apenas se habla de rechazos y no se consideran los aspectos medioambientales que tendría el transporte diario a vertedero del material no aprovechable.
Cabe recordar que la conocida como "Instalación 3", del área de gestión 1, va asociada a un vertedero que los concesionarios pretenden construir en Dos Aguas, municipio donde ya existe otro vertedero, declarado ilegal por el Tribunal Supremo, y cuyo término municipal se encuentra íntegramente dentro de zona declarada Lugar de Interés Comunitario y Zona de Especial Protección para las Aves por la Unión Europea.
Por otra parte, la AAI tampoco ofrece respuestas a los problemas suscitados por su ubicación: a 500 metros de una urbanización y a 100 metros suelos clasificados como urbanos o urbanizables en el municipio de Quart de Poblet.
Pese a fijar los límites máximos de emisión de ruidos -60 dB nocturnos- y olores -5 ouE (unidad de olor europea), la AAI contempla que si se detectan molestias por olores "se deberá presentar un estudio olfatométrico".
"Garantías"
No obstante, el director general para el Cambio Climático, Jorge Lamparero, recordó ayer que la AAI es el máximo certificado ambiental y "garantiza que las técnicas que se emplearán en esta instalación serán las mejores técnicas disponibles, es decir, las menos contaminantes que evitarán tanto emisiones como malos olores en la zona".
El proceso de tratamiento se inicia mediante la descarga de los residuos en los fosos de recepción de la nave de clasificación, en la cual se realiza, en primer lugar, una selección manual y electromecánica de materiales voluminosos y valorizables. A continuación se realiza una selección secundaria de subproductos separados mediante sistemas ópticos y finalmente un triaje manual del rechazo para su posterior prensado.
El proceso de compostaje se realiza en una nave cerrada con aireación forzada para degradar de forma aerobia la materia orgánica. A continuación en una nave anexa se realiza la maduración del compost. Una vez finalizado el proceso, el compost se transporta a la nave de afino donde se somete a cribado y separación, siendo finalmente almacenado hasta su expedición.
En el compostaje se añadirá como material estructurante restos de poda y jardinería y de la limpieza de parques y jardines, previamente triturados para su dosificación y mezcla.