|
|
|
HEMEROTECA » |
AGENCIAS Dos guardias civiles que viajaban en un coche patrulla han muerto tras la explosión registrada poco antes de las dos de la tarde en las inmediaciones del cuartel de la Guardia Civil en Palmanova, en el municipio mallorquín de Calviá, han informado a Efe fuentes de la lucha antiterrorista. La bomba fue activada a distancia.
La explosión ha sido frente a uno de los dos edificios de la Guardia Civil en Palmanova, en concreto en el inmueble ubicado en la calle Na Boira que son dependencias municipales cedidas a dicho cuerpo.
Según han confirmado fuentes de la Policía Local de Calvià la Guardia Civil dispone de efectivos repartidos en los dos edificios, en las calles Na Boira y Miquel del Sants Oliver, y la explosión ha tenido lugar frente al primero de ellos, aunque el cuartel principal es el de Miquel del Sants Oliver.
Uno de los guardias civiles fallecidos en el atentado de este mediodía en Calviá es natural de Burgos y el otro nació en Pamplona pero residía en Palma de Mallorca desde hace años, informaron fuentes de la lucha antiterrorista.
La madre de uno de los guardias civiles destinados en el cuartel de Palmanova donde ha ocurrido un atentado este mediodía ha explicado que al parecer uno de los dos agentes muertos en el atentado sólo llevaba un día trabajando en ese destino.
Según ha explicado la mujer, su hijo, que está de vacaciones estos días, ha logrado hablar por teléfono con varios compañeros del cuartel donde ha ocurrido el atentado y le han dicho que todos estaban "hechos polvo".
Según las primeras investigaciones, el origen de la explosión podría ser una bomba-lapa instalada en los bajos del coche patrulla en el que viajaban los dos agentes fallecidos o bien un artefacto que ha estallado al paso del vehículo.
La explosión se ha producido en una zona muy concurrida ya que cerca hay una oficina de correos y un centro de salud.
Todo el perímetro ha quedado acordonado por las fuerzas de seguridad y hasta el lugar han acudido también los servicios de emergencia sanitarios, así como los bomberos.
La bomba-lapa fue también el método terrorista utilizado en el último atentado mortal de ETA, cuando la banda asesinó al inspector de Policía Eduardo Puelles en Arrigorriaga (Vizcaya) el pasado 19 de junio.
Se trata además del segundo atentado de ETA en poco más de 24 horas, después de la explosión de una potente furgoneta-bomba contra la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Burgos, que causó medio centenar de heridos leves e importantes daños materiales.
Desde hacía aproximadamente una semana, las Fuerzas de Seguridad del Estado se encontraban en máxima alerta ante la posibilidad de que ETA perpetrara un atentado inminente.
Según informaciones llegadas desde Francia, la banda terrorista había robado tres furgonetas en el país vecino, una de las cuales podía ser la utilizada ayer en el atentado contra el cuartel de Burgos.
|
|
|
|
||||||||