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Vicente Soriano comunicó ayer al también ex presidente del Valencia CF, Juan Soler, que Inversiones Dalport no acudirá a la ampliación de capital y que el acuerdo para asumir el control del club había quedado definitivamente roto. Esta comunicación supondría que el grupo inversor uruguayo —salvo sorpresa de última hora en la jornada de hoy— quedaría como dueño de apenas el 5 por ciento de las acciones del Valencia CF, pero sin ni siquiera haber hecho efectivo todavía los pagos a sus anteriores propietarios; esto es, el propio Soler y otros grandes accionistas que, a través de Vicente Silla, habían cedido la titularidad de sus acciones.
Desde ese mismo momento se suscitará un problema legal con la relación entre Vicente Soriano y Juan Soler. Soriano puso su propio patrimonio como garantía para pagar a Juan Soler, con lo que puede iniciarse un pleito entre ambos —Soriano le habría pedido un plazo a Soler para solucionar su problema—. De la misma manera que Silla tendrá que responder con los accionistas que le vendieron (especialmente Carlo Cicchella y Jesús Barrachina).
Hoy está previsto que concluya la ampliación de capital. Es el último plazo para que Dalport de señales de vida. Nunca hay que descartar que aparezca con algún tipo de cheque, pero en la sede valencianista no trabajan con esa hipótesis. Ayer mismo el propio Manuel Llorente era informado de esta ruptura que, en caso de confirmarse hoy, supondría un nuevo escenario, en el que la Fundación cobrará protagonismo a la hora de repartir el sobrante de acciones.