Dr. Milagro
JOSÉ MIGUEL VIGARA
El cirujano Pedro Cavadas se ha ganado el apelativo de Doctor Milagro. Los innovadores transplantes que ha realizado a lo largo de su trayectoria profesional han transformado la vida de personas que habían perdido las esperanzas de llevar una existencia feliz. Gracias a que la ciencia les ha concedido una segunda oportunidad, los pacientes del médico valenciano han podido superar gravísimas amputaciones o secuelas físicas casi irreversibles.
El último caso ha sido el del canario intervenido en la Fe, que ha supuesto el primer transplante de cara con lengua y mandíbula del mundo.
Estudiar la carrera que siempre se soñó, sacarse el carnet de conducir, jugar al dominó o pasear por el parque son actividades al alcance de todo el mundo a priori. Pero quienes no han podido realizarlas nunca por una enfermedad o por la carencia de algún miembro de su cuerpo las consideran un regalo único. Incluso un sueño irrealizable.
Alba Lucía Carmona, una mujer colombiana de 49 años, se convirtió en diciembre de 2006 en la primera paciente del mundo en recibir un doble transplante de manos. En declaraciones a Levante-EMV, afirmaba que una vez recuperada definitivamente lo primero que hará será "sacarme el carnet de conducir, si Dios me ayuda, y conseguir un trabajo que pueda compaginar con los estudios. Es una necesidad imperante". Su gran sueño es estudiar medicina, la carrera que le quedó pendiente tras sufrir la amputación de sus manos cuando manipulaba sustancias químicas en el instituto.
A Alba Lucía, la cirugía le dió una segunda oportunidad. En 1978 sus miembros quedaron convertidos en muñones. Bien entrado el siglo XXI, 29 años después, sus extremidades superiores están completas de nuevo.
Fernando Fernández Balsalobre, manco desde su juventud, perdió el uso de su brazo sano por una hemiplejía. Así, entró este hombre de 62 años -casado y padre de cuatro hijas- en el quirófano del hospital Virgen del Consuelo de Valencia. Era el 10 de marzo de 2008. Doce horas después salía por la misma puerta con la mano y el brazo izquierdo insertado en el costado útil de su cuerpo, el derecho. "Ahora podré ir al baño yo sólo, ponerme una camisa o jugar al dominó con los amigos", declaraba a los medios de comunicación. Incluso se permitía bromear: "Ahora soy un hombre de derechas".
Otros "milagros"
Diego Jiménez, al que le trasplantaron los dos brazos por encima del codo hace casi un año después de que se los amputaran tras electrocutarse, es otro milagro del doctor Cavadas. Este joven, que todavía no ha cumplido los 30 años, afirma que este especialista "nos ha cambiado la vida". Hoy, continúa con su proceso de rehabilitación. Lentamente pero mejorando poco a poco.
José de la Cruz, sufrió el 4 de octubre del año pasado, la amputación de la pierna derecha en un accidente laboral en una bodega de la pedanía El Mañá, en Monóvar, con una cinta transportadora. En una entrevista a Efe decía que gracias a los avances médicos "voy a poder caminar otra vez". El suyo fue un caso "único" porque tras un primer reimplante ectópico (en la ingle) fue necesario un segundo reimplante ectópico (en el tobillo) para salvar la extremidad amputada.
Por último, Israel Sarrió, el transportista operado en 2004 por Cavadas en el Centro de Rehabilitación de Levante, confiesa que al principio miraba su brazo, que se encontraba sobre su pierna y sentía una situación extraña, "como si no fuera mío, pero en cuanto transcurrieron los días me pareció algo normal". A lo largo del tiempo, está previsto que tenga la capacidad de coger un vaso, comer o asearse. También recobrará la sensibilidad, "aunque será más burda de lo normal, nunca como antes", según le dijo el doctor.
Hoy, todos han superado un episodio traumático y vuelven a sonreir. Tuvieron la fortuna de cruzarse con un doctor llamado milagro.