J. M. BORT VALENCIA
Meses después de presentar su proyecto en sociedad, Savia Nueva se ha convertido en la biblia del plan de democratización del Valencia. Tal como promulgó este grupo en su día, la compra de acciones por parte de la Fundació se ha convertido en la fórmula secreta para liberar el club de los intereses especulativos. Sólo falta dar un último paso para que el proceso sea completo: Que la Fundació acepte un voto por socio para elegir el consejo de administración, un asunto que levantó la polémica en la pasada Asamblea de Accionistas, al parecer, por una malainterpretación legal.
"La Fundació quiere hacer ver a la afición que queremos hacer valer un voto por socio en la Junta de Accionistas, algo que vulnera efectivamente la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas", explica Joaquín Ríos Capapé, uno de los miembros fundadores de Savia Nueva. "Pero no es así. Nuestra propuesta, sin embargo, es totalmente legal, ya que pedimos una consulta vinculante previa a la asamble por la cual se elegiría un nuevo consejo", precisa el socio del Valencia. La hoja de ruta ya ha sido expuesta a Társilo Piles, presidente de la Fundació. "Es tan sencillo como que cada socio -accionista y abonado- haga valer su voto previa presentación de candidaturas. La propuesta de gobierno que gane en esa consulta será elegida luego en la Junta de Accionistas al contar con la mayoría de acciones (las que posee la Fundació)" explica Ríos Capapé. La opción de la consulta vinculante, que democratizaría el club antes de la celebración de la Junta de Accionistas, sin embargo, no ha sido, de momento, respaldada por el patronato de la Fundació y hay sospechas de "un interés por querer perpetuarse en el poder".
Con el 72 por ciento del accioniariado, la Fundació del Valencia es la máxima accionista del club, el objetivo que planteó Savia Nueva en su hoja fundacional. "La idea lógica es devolver títulos hasta quedarse con el 51 por ciento. El resto se deberían pagar o con patrocinios que colaboren con la fundación o con el dinero del club poco a poco, aunque con la futura venta de las Torres de Mestalla se podría financiar perfectamente", explica Capapé.
Al miembro de Savia Nueva no le preocupa, ahora, la presencia de Dalport SA en el Valencia. Como se asegura desde otros frentes, no existe confianza alguna en la empresa uruguaya. "Se irán en cualquier momento", asegura.