HORTENSIA GARCÍA VALENCIA
El reto más inmediato del doctor Pedro Cavadas, desde ayer hijo predilecto de Valencia, es "seguir currando". Así lo dijo el famoso y mediático cirujano que el pasado mes de agosto realizó el primer trasplante de cara de España al acabar el acto de entrega de honores y distinciones del Ayuntamiento de la Valencia, donde la alcaldesa ensalzó sus "manos de oro". Cavadas fue homenajeado en el hemiciclo junto al escultor Manuel Silvestre Montesinos (nombrado hijo adoptivo), al cineasta Luis García Berlanga (hijo predilecto) y al historiador José Hinojosa (hijo predilecto). También recibieron la Medalla de Oro de la ciudad al Levante UD -que este año celebra su centenario-, la Real Sociedad Económica de Amigos del País y a la Escolanía de la Real Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados.
El tradicional acto de entrega de honores y distinciones del "cap i casal" se celebró ayer, en vísperas de la festividad del 9 d'Octubre, en un ambiente formal y solemne. Cavadas fue el único que se saltó el protocolo plano de traje y corbata -acudió a la entrega en pantalón vaquero-
Fue un acto "inevitablemente largo" en el que primero el director de la Sociedad de Amigos del País, Francisco Oltra, en nombre de todos los galardonados, y luego Rita Barberá glosaron los méritos, logros y éxitos profesionales que han hecho a los premiados merecedores del alto reconocimiento de la ciudad. Barberá agradeció a las personalidades y entidades distinguidas su contribución a "hacer un mundo mejor".
En su intervención, la alcaldesa aludió a la crisis económica. En esta difícil situación, es "esperanzador" ver que hay "personas y entidades cuya grandeza, triunfos y obras nos hacen sentirnos dichosos de afirmarnos en nuestras convicciones e identidad".
Oltra destacó que pese a la diversa procedencia de los premiados -del mundo del cine, del arte, la medicina o el deporte- a todos les une "su pasión por lo que hacen, su tenacidad de seguir a pesar de errores o cansancio y el entusiasmo por sus proyectos".
La nota entrañable la pusieron los niños cantores de la Escolanía, uno de los cuales subió al estrado junto con el director musical, Luis Garrido, a recoger la medalla.
A la salida del acto institucional, la alcaldesa no quiso hacer declaraciones a los medios de comunicación sobre el caso Gürtel. Barberá dio esquinazo a los periodista. "Estoy en un acto, estoy en un acto...", se justificó mientras entraba apresuradamente en el Salón de Cristales, donde se ofreció un piscolabis a los homenajeados, sus familiares e invitados.
A la entrega de distinciones también asistieron los representantes de las universidades y del Consell Valencià de Cultura. A su llegada al hemiciclo, el primer teniente de alcalde, Alfonso Grau, buscó el saludo del rector de la Universitat de València, Francisco Tomás, quien respondió con un frío apretón de manos. Grau ha atacado duramente tanto a la Literaria como a la Universidad Politécnica por colaborar en unas jornadas críticas con el plan especial del Cabanyal.