T. DOMÍNGUEZ/I. CABANES VALENCIA
El grupo de Homicidios de la Guardia Civil investiga la muerte de un hombre cuyo cadáver fue encontrado pasadas las cinco de la tarde de ayer dentro de un vehículo en llamas, en uno de los estacionamientos de la playa de El Saler, según confirmaron fuentes de los bomberos y de la Policía Local de Valencia. Según ha podido saber Levante-EMV de fuentes de toda solvencia, se trata de un vecino de Catarroja y el vehículo es propiedad de su compañera sentimental.
De momento, se desconocen las causas de la muerte, aunque dadas las circunstancias que rodean al caso, existen más posibilidades de que se trate de un suicidio que de un homicidio o una muerte accidental. En cualquier caso, esa duda quedará despejada hoy, cuando se le practique la autopsia al cadáver, que fue trasladado poco después de las siete de la tarde al Instituto de Medicinal Legal de Valencia.
El cuerpo fue descubierto después de que el portero de una finca próximo se diese cuenta de que había un coche en llamas y avisase a los bomberos. Cuando éstos estaban extinguiendo el fuego, se percataron de que en el asiento del conductor yacía el cuerpo sin vida de un hombre, por lo que la Policía Local, que también había acudido al lugar, dio aviso a la Guardia Civil.
Agentes de Homicidios y del laboratorio de criminalística de la Guardia Civil se hicieron cargo de la investigación. En principio, el forense de guardia no aprecio señales visibles de violencia, por lo que se desconoce cómo murió y si cuando se inició el fuego la víctima aún estaba con vida. El forense comprobará hoy si hay monóxido de carbono en el cadáver, lo que indicaría que respiró humo y, por tanto, que aún vivía cuando se desató el incendio.
Además, los expertos en criminalística han tomado muestras del interior del coche para establecer si se utilizó algún acelerante de la combustión, como la gasolina, algo altamente probable para que el fuego se expandiese con mayor velocidad y virulencia.
Los investigadores averiguaron a través de la matrícula que el coche, un utilitario de la marca Hyundai, pertenece a una mujer que reside en Catarroja. Al parecer, la mujer habría confirmado, al ser informada de los hechos, que temía que su pareja se hubiese quitado la vida a propósito.
Una vez terminada la inspección ocular por parte de los especialistas en criminalística y en incendios, el cadáver fue levantado por orden de la jueza de Instrucción número uno de Valencia, en funciones de guardia, y trasladado al depósito de la clínica forense.
Éste es el tercer caso en poco más de un años en que es hallado un cadáver dentro de un vehículo en llamas en la provincia de Valencia. Los anteriores, ambos homicidios y que aún no han sido esclarecidos, se produjeron en Estivella y en Almussafes. En el primero, perpetrado el 28 de septiembre de 2008, la víctima era un vecino del municipio que murió de una brutal paliza y cuyo cadáver quemaron tras meterlo en su coche. En el segundo, cometido el pasado 24 de agosto, la víctima, un montenegrino de 34 años, fue asesinado de un tiro en la cabeza y su cuerpo quemado dentro de su automóvil.