SUSANA GOLF
Entrevistar a un entrevistador es difícil, ¿en qué lado prefiere estar?
En ése. Aunque yo soy un charlatán empedernido.
¿Echa de menos la televisión?
No, en absoluto. Fueron diez años divertidos, llenos de cosas como que Cameron Díaz te mire, que está muy bien. Pero ya se acabó.
Usted es muy de cambios.
Es verdad que rompo, pero no por cansancio o falta de constancia. Agoto una etapa y paso a otra. Alargarlas es innecesario.
Y etapas diferentes ¿Tienen que ver literatura, periodismo y diplomacia?
Sí, todo tiene que ver. Pero para dedicarse a la literatura hay que excluir lo demás.
Y ahora una novela de aventuras y viajes, un clásico.
Muy clásico, un poco Kipling. Pero lo quise hacer. Es divertido. Me preguntan si es una novela sentimental y yo decía que no, pero sí.
Conocíamos a Lawrence de Arabia y a «el paciente inglés». ¿Qué aporta Bey?
Es muy célebre en Egipto, aquí no. La novela sigue con bastante fidelidad su historia. Lawrence es el dominador británico y Bey es el hombre de la tierra.
¿Qué tiene el desierto?
A mi me subyugó. Es total, enorme. Entre el desierto y la persona no hay puentes, ni muros, no hay separación ni tránsito. Es como si estás sentado en un bosque y te encuentras a Dios. Y es un espejo de tí, te enfrenta a tus miedos, recoge tu manera de ser y te la devuelve pura, sin salvaguarda. Es la sensación de infinidad, el conocimiento descarnado de la arena y del firmamento.
Yakub encontró el amor y el desengaño y la madurez, Bey varios oasis y unas pinturas rupestres. ¿Y usted?
Serenidad. La soledad del desierto no te oprime, te deja sin habla pero no te asusta.
Me parece una novela muy masculina.
Mucho. La anterior era femenina.
¿Bey tiene mucho de usted?
Sí, en toda la novela. Admiro su sentido de la estética, su moralidad, la capacidad de conquista, la elegancia, todo esto me pertenece. He extraido su esencia para escribir la aventura que yo quería hacer.
¿Cree que el papel morirá?
No, vamos hacia allá y los métodos ultramodernos sustituirán a los tradicionales pero el papel seguirá durante mucho tiempo más.