EFE HACKENSACK
María José Carrascosa, la valenciana que lleva casi tres años encarcelada en Estados Unidos por incumplir la normativa sobre la custodia de su hija, defendió ayer ante el juez que siempre actuó de acuerdo a la legislación española, pese a que ésta interfería con órdenes judiciales estadounidenses.
Carrascosa, abogada de profesión, respondió ayer a las preguntas de la fiscal que lleva su caso, Carol Novey Catuogno, quien quiso demostrar que la española no atendió las órdenes judiciales estadounidenses relativas a su divorcio del estadounidense Peter Innes y a la necesidad de devolver a la hija de ambos a este país. La niña vive con sus abuelos en Valencia y recientemente las autoridades de esa comunidad autónoma han tomado su patria potestad de forma temporal.
Carrascosa es juzgada estos días en Estados Unidos acusada de haber secuestrado a su hija Victoria cuando en 2005 se la llevó a España, pese a que mantenía un acuerdo con Innes por el que ninguno de los progenitores podía viajar con la niña sin el consentimiento del otro.
La española siempre ha defendido su decisión de volar a España con su hija, porque quería huir de Innes, quien -según dice poder probar con informes médicos- la maltrataba, e incluso la estuvo envenenando lentamente con el supuesto objetivo de quedarse con su patrimonio, según reiteró ayer durante el juicio. No obstante, dichas acusaciones quedaron archivadas en España.
Carrascosa trató de argumentar que en todo momento ella se atuvo a lo dictado sobre el caso por las autoridades españolas, que retuvieron los pasaportes de la menor. Después de los alegatos finales de defensa y Fiscalía, el juicio podría quedar visto para sentencia.