L. BALLESTER/J. FERRER. VALENCIA
Se trata del tramo de 6,5 kilómetros entre Minglanilla y Villargordo del Cabriel que costará la friolera de 109,7 millones de euros (18.262 millones de pesetas). En cada kilómetro se invertirán 15,9 millones de euros (2.646 millones de pesetas). Una elevada inversión que se justifica por las dificultades orográficas del terreno montañoso que se ha de superar, además de garantizar los desniveles y radios de curva que exige una plataforma ferroviaria de alta velocidad.
El tramo se adjudicó en octubre de 2005 y se prevé que esté acabado en diciembre de 2009. Los primeros compases de la obra fueron muy lentos y apenas visibles, según explican fuentes de la dirección de obra del tramo, porque las constructoras se vieron obligadas a «habilitar caminos y garantizar los accesos» hasta las zonas donde comenzaron a construirse las pilastras. «Prácticamente existe un camino distinto hasta cada pila porque el terreno es muy escarpado», explicaban a pie de obra fuentes de Sener, la empresa responsable de la consultoría y asistencia a la dirección de las obras que ejecutan la unión temporal de empresas (UTE) formada por Azvi y Constructora San José.
Las enormes pilastras sobre las que se sujetará la plataforma ferroviaria avanzan a paso lento, pero seguro. «De cada pila se avanza o se trepa en el hormigonado a razón de cuatro metros cada dos días», explican desde Sener y el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), la empresa dependiente del Ministerio de Fomento responsable de ejecutar las obras del AVE.
Aunque el reto más apasionante del viaducto sobre Contreras será el arco con más luz (distancia entre los apoyos) de toda la red ferroviaria española. Ha sido diseñado por el ingeniero Javier Manterola y tendrá 587,25 metros de longitud y estará flanqueado de un lado por la salida de la boca oeste del túnel del Rabo de la Sarten y, por otro, del viaducto de la Cuesta Negra.
Como se observa en el gráfico que acompaña la información, la actuación se ha iniciado con la cimentación del arco mediante la construcción de las pilastras definitivas del viaducto. Una vez construidas las pilas se iniciará la construcción del tablero (la plataforma sobre la que ya se montarán las vías). Y, después, los «pilonos» (que en el gráfico se asemejan a una especie de grúas) que permitirán descolgar unas cables de acero para iniciar la construcción del arco. «Cuando el arco se cierre de un lado a otro se retiran los cables, los pilonos y las pilas provisionales y se terminará el tablero por encima del arco», que ya estará acabado al final del verano de 2008.