Jessica F. Peña, Alfafar
Esta cita se formalizó en una comida en la que el punto de encuentro fue la propuesta de la Asociación de Detallistas del Mueble de Benetússer, Alfafar y Sedaví (conocidas como el Triángulo del Mueble) que reclamó la llegada de esta empresa porque "no supone competencia directa a nuestros negocios" y consideran que su implantación será "positiva".
Los alcaldes socialistas de Alfafar y Benetússer, Emilio Muñoz y Eva Sanz, se mostraron optimistas en la llegada de la macrotienda de decoración y mobiliario a la zona. Pero también se habló del tráfico. En concreto, según ha podido saber este diario, el alcalde de Massanassa, el popular Vicent Pastor, se mostró en un principio a favor de Ikea siempre que no repercuta negativamente a sus vecinos.
El más reticente de los cuatro al apoyo de esta iniciativa empresarial fue el alcalde de Sedaví, Rafael Pérez, quien insistió en la necesidad de que se ejecuten unas obras para mejorar los accesos al polígono comercial de Alfafar que es donde se instalará la empresa si le conceden el cambio de licencia a esta localidad. Por el momento, están a la espera de redactar un documento conjunto recogiendo las inquietudes de todas las partes.
Todo parece indicar que con la reunión de ayer, Alfafar pretende desbloquear el trámite que lleva años parado en la Conselleria de Industria cuya titular, Belén Juste, manifestó hace días que estaba "supercontenta" con la declaración positiva del Triángulo del Mueble sobre una posible implantación de la firma sueca en Alfafar.