19 de agosto de 2015
19.08.2015

El exilio nunca borra los mejores recuerdos

18.08.2015 | 22:18

El miércoles 12 de agosto, a causa de una rápida enfermedad, falleció en la capital azteca de Torreón, en el estado de Coahuila (México), el alcireño y amigo nuestro, Eduardo Mascarell Mascarell. Aunque eran 62 años viviendo en aquellas tierras, la terreta tiraba mucho.

Eduardo Mascarell Mascarell era un alcireño que vivió de cerca las fiestas falleras de su pueblo, aún conservaba algunos familiares directos en esta ciudad que le vio nacer, en el Cami Vell, a mitad de la calle Colón. Cuando podía se acercaba a su Alzira para oler el azahar de sus naranjos y ver al mismo tiempo lo desconocido que estaba para él su pueblo, que como el manifestaba había crecido.

Disfrutó Mascarell de las fiestas falleras un año que se desplazó a Alzira, compartiendo el pan, la sal y algún bunyol, con los falleros en algunos casales. Vivió Eduardo de cerca la fiesta fallera, pero lo mejor fue la visita el día de San José de 2006, a la patrona en el mejor lugar que se hospeda en Alzira la Mare de Dèu de Lluch, en su Santuario de la Muntanyeta.

Su primo Pepe Enguix le manifestó: si t'acompanya Alfons Rovira, et posarán una alfombra rotja per que pases. No se equivocó. En el altar de la Mare de Dèu de Lluch estaba instalada tal alfombra. Llegamos al templo mariano finalizando la misa que había oficiado el sacerdote Ernesto Colomer, capellán del santuario y en aquel momento, para terminar la ceremonia, se entonaron els gojos que Mascarell, como un alcireño más se unió emocionado, sin olvidarse de ninguna palabra de su letra.

Poco después, con la exquisitez que caracteriza a Emilio Carbonell, celador que era de la Virgen de Lluch, hizo que este alcireño, que todos los días reza a la Virgen de Guadalupe en las lejanas tierras donde residía hace 62 años, pudiera besar el manto de la Virgen de Lluch en su camarín donde ofreció su alianza matrimonial. Al descender del camarín, Emilio Carbonell le facilitó dejar escrito en el libro de honor del santuario una dedicatoria que recordara su paso por el mismo: «Després de molts anys de no visitarte, estic aci. Espere tornar, perque el que en Alzira ha naixcut o s'ha criat el vostre empar sempre hem tengut». Gràcies. Eduardo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine