11 de febrero de 2016
11.02.2016

Tavernes pide ayuda a la diputación para abrir la piscina

El alcalde, Jordi Juan, reclama a Jorge Rodríguez un convenio singular para paliar «cuatro años de abandono» de la entidad provincial

11.02.2016 | 00:24
Tavernes pide ayuda a la diputación para abrir la piscina

El alcalde de Tavernes de la Valldigna, Jordi Juan, ha pedido al presidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez, que su municipio disponga de un convenio singular con una cantidad de dinero que le permita rematar las obras y poder abrir, de una vez por todas, la piscina cubierta, un proyecto de más de tres millones de euros, abandonado desde hace cuatro años.

El asunto surgió en una reunión que ambos mantuvieron hace unos días en la sede de la entidad provincial. El alcalde trasladó a Rodríguez, socialista y también munícipe de Ontinyent, su malestar por el «abandono» al que, según dijo el nacionalista, había sometido el anterior ejecutivo dirigido por Alfonso Rus en los últimos cuatro años a la localidad.

No ha trascendido la cantidad que el alcalde pidió al presidente de la diputación pero lo cierto es que el municipio precisa de varios miles de euros porque la piscina, si bien está prácticamente acabada, aún debe hacer frente a unos trabajos de remate pero, además, con el paso de los años, su deterioro es cada vez más evidente, por lo que se precisa una importante inversión, incluso mayor que la de acabar los trabajos.

La obra, pensada, adjudicada y ejecutada durante el último gobierno del PP dirigido por Manolo Vidal en el municipio, se encuentra bloqueada desde hace más de cinco años. La empresa que la construyó, Aqua Tavernes, entró en concurso de acreedores y en todo ese tiempo no ha sido capaz de encontrar la financiación necesaria para poder abrirla.

El ayuntamiento no dispone de liquidez suficiente para hacer frente a un gasto de tal envergadura y el cable que le pueda echar la Diputación de Valencia es casi la última oportunidad que le queda a este edificio para que los vecinos puedan, por fin, disfrutarlo. De momento, solo es una mole de hormigón cada vez más y más deteriorada.

Este no fue el único asunto que el alcalde trató con Jorge Rodríguez. Jordi Juan aprovechó para pedirle también ayuda para reactivar el proyecto de la entrada norte a la playa vallera. En concreto, se trata de la construcción de una rotonda en la carretera Nazaret-Oliva, es decir, en la zona próxima al Brosquil por la que los que se desplazan entre Cullera y Tavernes por caminos acceden a la playa.

El alcalde destacó la necesidad de esta infraestructura al tratarse de «una vía pecuaria que acoge un enorme tráfico en verano y el acceso que tenemos ahora mismo es insuficiente».

Rodríguez transmitió a Juan su interés por tener en cuenta la «situación especial» de estos municipios. El nacionalista confía en que el presidente provincial se sensibilice con estos temas.

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