02 de junio de 2016
02.06.2016
OPINIÓN Andrés Puig

Bicicletas ni en verano ni en invierno

02.06.2016 | 07:53

En mayo de 2011, pocos días, por cierto, antes de las elecciones locales (qué casualidad), el gobierno socialista, de la mano de Vicent Mascarell, puso en marcha el servicio de «Labici». Todos recordamos las formas empleadas: con prisas y carreras se pintaron carriles compartidos por las calles de la ciudad, se improvisaron carriles-bici y se ubicaron las bases para las mismas. Con unos precios, dicho suavemente, «electoralistas», arrancó este rutilante servicio.

Nada más llegar al gobierno, éste fue uno de los muchos problemas que nos encontramos. Las prisas no son buenas para nada y menos para poner en marcha servicios como éste. Los socialistas apostaron por bici y tranvía y se estrellaron. El problema lo dejaron para el posterior gobierno del PP. Tras no pocas trabas y buscando los medios necesarios para mantener este servicio, lo cierto es que poco a poco fue mejorando. Se amplió su ámbito a otros pueblos de la comarca (creando «Saforbici»), se mejoraron varios tramos de carril bici y se aprobó una ordenanza del uso de las bicicletas hasta entonces inexistente. ¿Cómo tuvieron las narices de poner en marcha un servicio de bicicletas sin tener una normativa para el uso de las mismas en la ciudad?

Durante los cuatro años de gobierno el Partido Popular, y a pesar del desastroso panorama económico heredado de la era de los cruceros, conciertos, despilfarro del canon del agua, años Borja, etc, el servicio se mantuvo, se cambiaron y mejoraron las bicicletas (las que nos colocó el PSOE eran de risa), se cambió también el software, se mejoraron los carriles 30 y se amplió la red de carril bici.

Ahora mismo, los que van de ecologistas, los que venían a salvar a «les persones», los que hablan y nos aburren con su elocuencia sobre ciudad sostenible, los verdes de boquita, han dejado totalmente abandonado este servicio.

No hay más que dar una vuelta por la ciudad para darnos cuenta de que no hay bicicletas en las bases y que las que hay están rotas, algunas con los sillines destrozados, casi ninguna con la cesta en condiciones, a muchas les falta algún pedal o tienen una rueda pinchada? y ninguna tiene la luz reglamentaria.

Mientas nos suben los impuestos, mientras siguen enchufando a los suyos, mientras siguen recortando servicios como l'Urbanet y cerrando centros para mayores como el Joan Climent? mientras siguen haciendo todo esto, dejan a su suerte un servicio importante y necesario en una ciudad como la nuestra. Claro que quizá a ellos no les parezca tan importante porque se desplazan en coche o porque no lo han utilizado nunca.

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