Levante-EMV, Valencia
Científicos del Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) de Valencia han diseñado una base de datos para el desarrollo de medicamentos en abierto contra enfermedades tropicales como la malaria, lepra o tuberculosis, con el objetivo de reducir el coste y el tiempo del proceso de descubrimiento de nuevos fármacos.
Este trabajo, coordinado por investigadores de la Unidad de Genómica Estructural y del Laboratorio de Biología Estructural del centro valenciano, en colaboración con grupos de Estados Unidos y Australia, representa la aplicación de la "filosofía Linux" al desarrollo de nuevos fármacos. Así, cualquier científico del mundo puede acceder a la página web www.tropicaldisease.org y descargarse los datos generados desde el CIPF y seguir investigando.
Este acceso libre a la información desde internet multiplica las posibilidades de encontrar resultados positivos en el descubrimiento de potenciales nuevos fármacos para enfermedades con efectos devastadores en poblaciones con pocos recursos.
Entre las enfermedades estudiadas por el CIPF se encuentran la malaria, la tuberculosis, la lepra, la enfermedad de Chagas, la tripanisomiasis humana africana o "enfermedad del sueño", la toxoplasmosis, la criptoporidiosis y la leishmaniosis.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades tropicales afectan a 1.000 millones de personas en el mundo (una de cada 6 personas).
El trabajo se ha publicado en las revistas Nature Biotechnology y PLoS Neglected Tropical Diseases, y representa la elaboración de una base de datos como punto de partida en el desarrollo de nuevos compuestos químicos para enfermedades tropicales que afectan a millones de personas.
Los científicos han analizado los genomas de organismos que causan 10 enfermedades tropicales y han establecido 297 posibles dianas terapéuticas (o lugares de unión de las proteínas que pueden ser atacadas por un fármaco).
El Laboratorio de Biología Estructural del CIPF, cuyo responsable es Antonio Pineda-Lucena, ha analizado la interacción entre dos de estas proteínas y los fármacos con los que podrían ser combatidas, utilizando la técnica de la Resonancia Magnética Nuclear (RMN). El objetivo es reducir el coste del proceso de descubrimiento de nuevos fármacos y su tiempo de desarrollo "para que lleguen más fácilmente al mercado productos más baratos para África o India".