E. P. BARCELONA
El inhibidor oral de la trombina dabigatrán revolucionará la prevención del infarto cerebral (o ictus) la fibrilación auricular -la forma más frecuente de arritmia cardiaca- al ser más efectivo y más seguro que la warfarina y el sintrom, los medicamentos estándar para el tratamiento del infarto cerebral en la actualidad. Esta es la conclusión del estudio internacional "Re-ly", publicado por la revista "New England Journal of Medicine" presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología en Barcelona.
El estudio demuestra que el fármaco es más eficaz y más seguro al reducir hasta un 34 por ciento el riesgo de infarto cerebral y embolias en pacientes con fibrilación auricular en comparación con la warfarina sin aumentar el riesgo de hemorragias, incluidas las mortales e intracraneales.
A diferencia de los fármacos actuales, no interacciona con los alimentos, lo hace con muy pocos fármacos y no es tóxico para el hígado. Otra característica clave de este anticoagulante es que se administra a dosis fijas (dos diarias de 110 o 150 miligramos) con un resultado predecible, de modo que los pacientes no deben someterse a un seguimiento rutinario para ajustar las dosis.
Esta es una de las principales desventajas de los fármacos antagonistas de la vitamina K como la warfarina y el sintrom, que obligan a realizar extracciones de sangre semanales o mensuales de por vida para controlar la coagulación.