AMAIA MAULEÓN VIGO
¿Cómo surgió el incorporarse al equipo de Pedro Cavadas? ¿Había operado con él en alguna otra ocasión?
Conozco al doctor Cavadas desde hace cuatro años y he operado con él no sólo en proyectos en España, sino también en África, en un proyecto quirúrgico de ayuda humanitaria en el oeste del Kenia en el 2006.
¿Cuándo le avisaron de que iba a formar parte del equipo de esta operación? Supongo que para usted era una oportunidad muy interesante.
Por supuesto, ha sido un privilegio ser uno de los cinco cirujanos del equipo quirúrgico en una intervención tan histórica. He pasado un año en Taiwán trabajando en uno de los centros de referencia mundial en microcirugía reconstructiva y sabía que me incorporaría al equipo de Cavadas en Valencia desde hace aproximadamente un año, aunque los detalles de la intervención del trasplante de cara los conocí más recientemente.
¿Cómo fue la operación? ¿Qué parte era la más delicada?
La intervención fue bien; lógicamente acompañada de la tensión que rodea un procedimiento de tal envergadura, que por supuesto necesitó una gran planificación previa. Hubo varios momentos críticos, pero quizá lo más delicado era el momento de conectar la cara del donante al receptor.
Su especialidad es la reanimación de cara. ¿Cuál fue en concreto su colaboración en la operación?
La reanimación de la cara paralizada precisa de técnicas similares a las que se usaron en el trasplante de cara, pero para sustituir los músculos paralizados que evitan que el paciente pueda realizar una sonrisa simétrica y razonable se trasplantan músculos del propio paciente conectándolos a arterias, venas y nervios de la cara. En el trasplante participé en la preparación del receptor para recibir la cara y ayudé al doctor Cavadas a reconectar la cara del donante en el receptor.
¿Podrá llegar a tener el paciente sensibilidad en todo el rostro; hacer muecas, sonreír, tener una expresión natural?
Lo esperable es que sí. No obstante, depende de la calidad de regeneración nerviosa, que es variable entre pacientes. Pero lo normal es que pueda sonreír y mantener unas expresiones faciales que le permitan socializarse con normalidad.
¿Qué tipo de intervenciones realiza actualmente?
Realizo intervenciones de un espectro muy variado, desde reimplante de miembros amputados hasta reconstrucción de lesiones nerviosas de extremidades o la cara. Hay varias cirugías de las que me siento orgulloso. Quizás lo que más me maravilla es la reanimación facial, porque consiste en devolver una expresión facial normal a una persona con una parálisis de la cara, lo que le permite sonreír y expresarse socialmente con normalidad.