EFE BERLÍN
Los médicos detectaron mediante pruebas con ratones y también en cultivos de células humanas que un medicamento administrado comúnmente a diabéticos frena el proceso de esclerosis, según informó ayer la doctora Luisa Klotz, de la universidad alemana de Bonn. En enfermedades de auto-inmunodeficiencia como la esclerosis múltiple existe un grupo de células, denominadas TH-17, que atacan a las propias defensas.
El equipo ha descubierto que la molécula PPAR-gamma hace las funciones de «guardián molecular». «Si logramos activar esta molécula en las células inmunológicas, lograremos que se desarrollen menos células TH17», explicó Klotz. Los especialistas han descubierto que algunos medicamentos ya existentes en el mercado activan estas moléculas PPAR-gamma y ralentizan el desarrollo de las células TH17.
«Hemos tratado a ratones con enfermedades muy similares a la esclerosis múltiple con uno de estos medicamentos y hemos podido comprobar que la enfermedad tuvo un desarrollo mucho más lento», señaló Klotz. En cultivos de células procedentes de pacientes con esclerosis múltiple el mismo medicamento provocó una fuerte reducción de estas células, lo que el equipo considera un resultado muy esperanzador.