EP
Los anunciantes que publiciten alimentos o bebidas destinados a menores de 12 años relacionados con hábitos de vida poco saludables podrán enfrentarse a sanciones que oscilan entre los 6.000 euros, en el caso de las infracciones leves, y los 180.000 euros si se trata de una infracción grave. Este régimen sancionador se contempla en el acuerdo firmado ayer entre el Ministerio de Sanidad y Política Social y las cadenas de televisión agrupadas en la Federación de Organismos de Radio y Televisión Autonómicos (FORTA) y la Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA) con el fin de proteger a los menores «ante la presión publicitaria excesiva», según especificó la ministra del ramo, Trinidad Jiménez, que abogó por fomentar entre los más pequeños «hábitos saludables de alimentación y la práctica de ejercicio físico».
Gracias a este acuerdo, las cadenas de televisión asumen el contenido de las normas éticas contempladas en el «Código de Autorregulación de la Publicidad de Alimentos dirigida a menores, prevención de la obesidad y salud», conocido como Código PAOS, suscrito entre Sanidad y la industria alimentaria en el año 2005. Desde su entrada en vigor, se han estudiado 1.331 anuncios, de los que 320 «salieron adelante con modificaciones, y 68 fueron rechazados por considerar que incumplían el código», especificó Jiménez. Al sumarse las cadenas de televisión, las normas éticas que contempla el Código se aplicarán a todos los anunciantes, hayan firmado o no el acuerdo.