JOSÉ MIGUEL VIGARA VALENCIA
"Tenemos soluciones para conseguir que casi el 100% de las parejas puedan tener hijos". Así de rotundo se muestra Miguel Dolz Arroyo, director médico de FIV Valencia, el nuevo centro de reproducción asistida que funciona en la ciudad desde enero.
FIV Valencia, después de 9 meses de funcionamiento, presenta un balance de resultados excelente: "un porcentaje de éxito en fecundación in vitro del 50% y del 75%, en embarazos mediante donación de ovocitos", tal como afirma el doctor Dolz. Los tres métodos de reproducción asistida principales son: inseminación artificial, fecundación in vitro y la donación de óvulos. "A cada pareja o paciente-señala el doctor Dolz- se le realiza un estudio perzonalizado y se le aplica el tratamiento más adecuado a su caso".
La clínica ofrece un trato muy cálido, en el que prima la privacidad y el afecto. Además, "en FIV Valencia el tiempo de espera no es un problema. En la sanidad pública, donde se realizan este tipo de programas, hay largas colas de espera que en pacientes con más de 35 años, como habitualmente nos encontramos, dificultan el éxito". Incluso disponen de una psicóloga que brinda su apoyo profesional a las personas que han iniciado este camino, a veces difícil, de conseguir ser padres.
En FIV Valencia se cuidan todos los detalles al máximo. El doctor Joaquín Moreno Marí, embriólogo y director del laboratorio, afirma que el 80% de los jóvenes donantes "se rechaza porque la calidad de su semen no alcanza los niveles que exigimos". Los estándares que requieren son tan altos, que apenas dos de cada diez donantes llegan a ellos.
Durante sus seis primeros meses de funcionamiento, FIV Valencia "ha cubierto, con mucho, las expectativas que habíamos previsto". Entre sus pacientes se cuentan parejas y mujeres procedentes de toda España -Comunitat Valenciana, Madrid, Aragón, Cataluña, Andalucía, Castilla, Murcia...- además de otros europeos como italianos, ingleses, franceses o alemanes.
La media de edad de las pacientes que se acercan a la sanidad pública en busca de una solución para quedarse embarazadas estaba en 33 años, sin embargo, el doctor Dolz asegura que esta tendencia ha cambido, habiéndose incrementado la media de edad considerablemente. "Hoy, las mujeres que estamos atendiendo en FIV Valencia tienen una media de unos 38 años de edad. El dato es muy significativo puesto que al radicar la clave del pronóstico en la mujer, las posibilidades de éxito se reducen en la medida en que ella es mayor", señala el especialista. No en vano, cuanto más mayor es la futura madre "las reservas ováricas se ven disminuidas", lo que hace más difícil que pueda ser fecundada.
En la actualidad, una tendencia que se aprecia es la proliferación de pacientes femeninas que quieren ser madres sin pareja estable, mediante la inseminación artificial o fecundación in vitro con un donante anónimo. Son personas, explica Dolz, de edad madura, más de 35 años, con una situación económica holgada y una carrera profesional exitosa, que no han consolidado una relación afectiva pero en cambio quieren acceder a la maternidad con cierta rapidez.
Pensando precisamente en que los tiempos actuales están provocando que las mujeres se planteen ser fecundas cuando son más mayores, y por tanto, cuando más dificultades presentan, el doctor Dolz propone la vitifricación de sus ovocitos como una medida preventiva muy adecuada. "Las chicas jóvenes -indica el médico- que hoy no quieren ser madres pero que en un futuro, a diez años vista, por ejemplo, sí quieren serlo, podrían vitrificar sus ovocitos jóvenes para cuando llegue el momento deseado ser fecundadas con óvulos más saludables y fuertes".
Por último, recomienda, si se tienen más de 35 años, ponerse en manos de auténticos profesionales pues en esos casos el tiempo resulta determinante a la hora de conseguir las metas planteadas.