INSTITUTO CEFER BARCELONA
La función del espermatozoide es transportar los genes que aporta el hombre hasta el óvulo para contribuir a la formación del embrión y el nacimiento del hijo.
Los genes, unos 30.000, están en su mayoría duplicados. La mitad proceden del padre que los transmite al hijo a través de sus espermatozoides; y la otra mitad los aporta la madre a través de los óvulos.
En el espermatozoide todos los genes están condensados en 23 cromosomas. La cabeza espermática debe contener 23 cromosomas, ni más ni menos. Si tiene más ó menos es aneuploide. El espermatozoide aneuploide puede no tener capacidad de fecundar o que fecunde dando lugar a un embrión con alteración cromosómica. Las repercusiones pueden ser; 1) la esterilidad: el óvulo no se fecunda ó se fecunda pero el embrión no se implanta. No hay por tanto gestación. 2) puede ser que la mujer quede gestante pero el embrión no tiene capacidad de proseguir su desarrollo, muere y se produce un aborto generalmente en el primer trimestre 3) también puede dar lugar al nacimiento de un niño/a enfermo.
En el estudio de la esterilidad masculina es muy importante saber si el hombre tiene espermatozoides con alteraciones cromosómicas. Hay casos en que las alteraciones cromosómicas se detectan en la sangre, en los linfocitos. Se debe hacer el cariotipo en todo paciente que consulta por esterilidad.
Si el cariotipo en sangre es normal el hombre puede tener anomalías cromosómicas, aneuploidías, solo en los espermatozoides, es decir en las células reproductivas. Es necesario por tanto estudiar los cromosomas en los espermatozoides de hombres que consultan por esterilidad primaria (no ha producido ninguna gestación con ninguna mujer); secundaria (tiene algún hijo pero no consigue el segundo); o porque el motivo de consulta es que la mujer queda gestante pero aborta. El estudio cromosómico en espermatozoides se denomina, abreviado, en inglés F.I.S.H. que significa Hibridación In Situ con sondas Fluorescentes.
Es importante resaltar que el análisis habitual de semen informa sobre el volumen seminal, número de espermatozoides y porcentajes de espermatozoides móviles y morfológicamente normales. Pero este análisis no informa sobre el contenido cromosómico del núcleo espermático. Para ello hay que efectuar el análisis de FISH citado.
El análisis del FISH supone para el hombre aportar una muestra de semen recogida tras 4 a 7 días de abstinencia sexual como para el seminograma habitual.
El Instituto de Reproducción Cefer es pionero en efectuar estudios de FISH en sus pacientes con más de 1.000 casos diagnosticados. El análisis de FISH en espermatozoides es imprescindible en el estudio de la esterilidad masculina, pues es el único análisis hoy por hoy que nos informa si el número de cromosomas que transporta el espermatozoide es el correcto. Ha de tener 23 cromosomas: si tiene 24 ó 22 ó 46 es aneuploide, es decir anormal.
La experiencia del Instituto Cefer en el campo de la reproducción asistida es una garantía de calidad asistencial.