P. G. DEL BURGO/EFE VALENCIA/ESTOCOLMO
Tres genetistas norteamericanos que han aportado importantes claves sobre el envejecimiento celular que han sido determinantes en el desarrollo de nuevas terapias contra el cáncer han sido los nuevos afortunados con el premio Nobel de Medicina que ayer se falló en el Instituto Karolinska de Estocolmo.
Los tres científicos que el próximos 10 de diciembre recogerán el premio son Elizabeth H. Blackburn, Carol Greider y Jack W. Szostak. El mérito común de los tres investigadores es haber descubierto «cómo los cromosomas son protegidos por los telómeros y la enzima telomerasa», según recoge el fallo.
Los telómeros son los cronómetros de la vida celular. Se encuentran en los extremos de los cromosomas y contienen unas porciones de ADN que preservan la juventud de la célula, aunque antiguamente se malcreía que esta parte del genoma era pura basura y no tenía finalidad alguna.
Los telómeros pierden un trocito de su estructura cada vez que la célula se divide. A lo largo de su vida, una célula se divide más de un centenar de veces antes de morir. Y estas estructuras son las que indican la vida que le queda.
Su conocimiento es muy relevante tanto para las investigaciones oncológicas (donde las células se convierten en entes inmortales al dividirse sin fin) como para medicina regenerativa (donde el potencial de las células madre se mide por su capacidad para dividirse). Ambos tratamientos representan la cara y el envés de la función de estos cronómetros celulares.
Aunque los telómeros ya fueron descubiertos en la década de 1930 por los investigadores Hermann Joseph Muller y Barbara McClintock, que ganaron el premio Nobel de Medicina en 1946 y 1983, respectivamente, los trabajos de los tres científicos premiados ayer han sido determinantes en conocer diferentes claves de la muerte celular, concretamente en sus hallazgos respecto a la función de la telomerasa —una proteína que se codifica en el 3% de los genes— que trabaja para mantener los telómeros alargados, que es el súmmum del no envejecimiento tumoral.