EFE BARCELONA
El investigador Joan Massagué anunció ayer que han descubierto que la metástasis del cáncer de mama podría evitarse atacando la proteína SRC, una pieza vital en la alimentación de las células cancerosas letales que durante años se alojan en estado latente en órganos vitales, antes de manifestarse.
Massegué ha hecho esta anuncio tras recibir de manos de la consellera de Salud de la Generalitat, Marina Geli, el premio Internacional de la Fundación Dexeus Font, que tenía que haberle entregado la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, que no pudo desplazarse a Barcelona por el mal tiempo.
Massagué, que también es Premio Príncipe de Asturias en investigación científica, es director del programa de biología y genética del cáncer del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York y director adjunto del Institut de Recerca Biomèdica de Barcelona, y está considerado como uno de los investigadores más importantes en la división celular y de la metástasis del cáncer.
El científico ha explicado que hay un medicamento que se utiliza para tratar la leucemia mieloide crónica cuando fracasa el primer tratamiento, que actúa contra la proteína SRC, lo que significa que "si se elimina esta pieza se corta el suministro a estas células latentes malignas para que vivan".
Joan Massagué ha explicado que ya se están diseñando ensayos clínicos basados en esta teoría y que lo bueno de esta situación es, por una parte, que ya hay una diana, la proteína SRC, y, por otra, un fármaco que está en el mercado, y que ahora unirán ambas cosas para ver si se confirman sus esperanzas.
El científico ha recordado que la metástasis es lo que dificulta a los médicos el tratamiento del cáncer y que el 90% de los fracasos se debe precisamente a que a partir del tumor primario hay una invasión de células distantes que no se logran eliminar con los tratamientos actuales, y que al cabo de años, incluso décadas, consiguen hacer colonizaciones metastásicas en órganos vitales.
Massagué ha informado cuando se inicia un tumor, y antes de que se diagnostique, ya hay células tumorales que viajan a través de la circulación sanguínea a otros órganos, y que aunque el 99,99% muere por condiciones extremas, unas pocas vivirán y lograrán infiltrarse en los pulmones, el hígado, el cerebro o en el riñón para reaparecer más tarde.
Geli ha destacado el trabajo de los investigadores y ha remarcado que se necesitan personas emprendedoras como el doctor Massagué porque "sin utopía, ambición y trabajo el mundo no se mueve".