EUROPA PRESS MADRID
Más de 50.000 personas en España sufren un infarto de miocardio cada año y alrededor de un millón sufren cardiopatía isquémica crónica, según informaron expertos del encuentro Cardiovascular Best Topics (Los mejores temas de cardiovascular), organizado por AstraZeneca por décimo año consecutivo, y que tiene como objetivo analizar las investigaciones más relevantes presentadas en 2009.
Entre otros datos, explicaron que el 40% de los españoles es hipertenso y de ellos 9 de cada 10 tiene el colesterol elevado. En base a estos datos, los expertos alertan de que las enfermedades cardiovasculares siguen en aumento en nuestro país a causa de los diferentes factores de riesgo.
En este sentido, José Luis López Sendón, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital La Paz en Madrid, recordó que, dentro de las enfermedades cardiovasculares, la cardiopatía isquémica es la más frecuente, incluyendo el infarto de miocardio y la angina de pecho crónica.
"Las cifras de las que disponemos van en ascenso debido al aumento de la longevidad de la población", añadió.
En la misma dirección se pronuncia Rafael Carmena, catedrático de Medicina de la Universidad de Valencia y jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico de Valencia, que recordó que "el 14% de la población adulta sufre diabetes y hay motivos para hablar de epidemia, ya que el 80% de ellos son también obesos o hipertensos, o sufren ambas patologías a la vez, y el 6o% padece dislipemia".
Tres factores clave
Ambos especialistas afirman que el origen de las enfermedades cardiovasculares reside en tres factores clave: el sedentarismo, la alimentación excesiva y el tabaco, que derivan en obesidad, hipertensión, colesterol o diabetes, patologías que provocan la epidemia existente de infartos y anginas de pecho.
En cuanto a las líneas principales de investigación en cardiopatía isquémica, el doctor José Luis López Sendón destacó los nuevos marcadores para diagnosticar precozmente la enfermedad, más sensibles que los actuales; nuevos fármacos para reducir el colesterol, con mecanismos de acción diferentes a los disponibles en la actualidad, y nuevos fármacos antitrombóticos, además se está revisando la utilidad de la revascularización miocárdica en comparación con el tratamiento médico.