Jessica F. Peña, Valencia
«Voy a vivir una temporada a mi casa del pueblo, en la Luna». Esta frase que hoy en día es más propia de la ciencia ficción que de la realidad podrá pronunciarse dentro de 40 años. O lo que es lo mismo, nuestros nietos podrán viajar a la luna, quedarse allí unos días y establecerse en uno de los pequeños pueblos o ciudades que se podrán construir.
Así lo han explicado fuentes de la organización del Congreso Internacional de Astronáutica celebrada esta semana en Valencia. Por el momento, el primer paso está cada vez más cerca ya que en el año 2020, aproximadamente, los astronautas podrán vivir en la luna durante ocho meses debido al pronto establecimiento de una base lunar. Hasta ahora, el tiempo máximo que pueden permanecer allí es de dos semanas.
Según las mismas fuentes, la posibilidad de comprar una casa en la Luna está cada vez más cerca. Aunque este es un planteamiento a largo plazo, los expertos explicaron ayer a este diario que todo depende de los asuntos técnicos. Los estudios revelan que, igual que hay agua en los cráteres de la luna, también hay oxígeno y polvo.
Con todo ello, los científicos quieren aprovechar esos materiales para utilizarlos el día que llegue a la Luna vida humana, como afirman las mismas fuentes del congreso. Por el momento , el programa de exploración lunar está investigando todas estas posibilidades para que se establezcan primero los astronautas y, más adelante, el resto de personas y el posterior asentamiento de un pueblo permanente. Se tratará del llamado colonialismo de la Luna por parte de la luna. El siguiente paso será Marte.
Respecto a la búsqueda de vida extraterrestre, expertos del Congreso Internacional de Astronáutica advirtieron ayer de la importante repercusión que este hallazgo pudiera tener para la humanidad.
«Todo cambiaría, la religión, la filosofía... sería un impacto muy fuerte para nuestras mentalidades», manifestaron las mismas fuentes. Y es que, como añadieron, en las religiones «las personas somos el centro del Universo, pero si se descubren otros seres inteligentes todo esto daría un vuelco».
Por ello, «tendría que hablarse de una nueva filosofía o religión que explique cómo la gente debería enfrentarse a una vida extraterrestre, no a una invasión, pero está claro que tendría repercusiones en la vida religiosa, ética y metafísica». Por ello auguran el desarrollo de una filosofía del espacio que consistiría en replantear toda la historia culturalhumana.