Levante-EMV, Valencia
Aunque Villarroel no aclaró en ningún momento si ese precio sería para paliar el déficit, por lo que se desprendería de sus acciones por cero euros, o si de lo contrario el precio de venta del club sería el doble (80 millones). Esto es, 40 para subsanar la deuda, y la misma cantidad por los títulos. En una extensa entrevista en RadioSport, Villarroel argumentó su decisión de vender «en los malos resultados deportivos» y en los «insultos que recibo cuando voy al palco». Incluso anunció que ha puesto sus acciones «en manos de la Generalitat».
«Me he llevado sorpresas de lo que cobraba mucha gente, y no me refiero a futbolistas, aunque también. Todos los días recibo facturas que he tenido que pagar de mi bolsillo», dijo un Villarroel que anunció que a partir de ahora «no haré frente a los vencimientos de pagarés, pero que estén tranquilos porque se pagarán con el crédito que avala el Ayuntamiento y que espero que se cierre en una o dos semanas y cuando se firme el protocolo de recalificación, a mediados de diciembre, quedará regularizada la situación», señaló.
En la entrevista, el ex presidente levantinista no especificó muchas de las críticas que realizó. «Hay gente que salen corriendo como ratas cuando hay que poner dinero». También dejó entrever reproche hacia el anterior jefe de los servicios médicos, José Nebot, tras anunciar que Robert «tiene una lesión que le puede obligar a dejar el fútbol» y que «si por mí fuera, no habría fichado a Arveladze. No acuso a nadie, pero perjudica que el delantero estrella esté lesionado».
Sobre la confección de la plantilla, Villarroel tan sólo confesó uno de los fichajes, el de Marco Storari. «El resto de contrataciones corresponden a la secretaría técnica». Además, reconoció que renovar a Abel «fue un error» aunque en esa decisión «tampoco participé». Asimismo, ha insistido en que el Levante UD es «el equipo con menos deuda de la Comunitat Valenciana», y ha apuntado que la deuda neta del Valencia «es el doble de la que aparece en los medios de comunicación según me ha confesado uno de los consejeros del club de Mestalla».
Por último, el máximo accionista recordó que cuando él entró, hace 26 años, entró con un club en la ruina y ahora «está en Primera División, con un filial que ha estado a punto de ascender mientras que la sección femenina ha ganado muchos títulos».