F. A., Valencia
En su despedida, el ex ministro Jordi Sevilla no evitó referirse a uno de los capítulos que más problemas le acarreó: la destitución forzada del ex secretario general del PSPV Ignasi Pla tras conocerse que meses después de haber hecho unas obras de reforma en su casa aún no había pagado las facturas.
Esa polémica estalló en octubre y precipitó la marcha del secretario general, fulminado por el resultado electoral y abandonado a su suerte, al hacerse pública la noticia, por Ferraz, Moncloa y buena parte de su ejecutiva. Consciente de que desde determinados círculos del partido acusaron a su entorno de estar detrás de aquella operación, Jordi Sevilla salió entonces a la palestra para condenar la filtración.
"Encubren su incapacidad"
Ayer, el ex ministro repasaba ese episodio en su blog: "Agradezco la gran cantidad de apoyo, entereza y sentido común que he encontrado en tantos y tantos militantes y simpatizantes de nuestro partido. Y renuncio, de momento, al legítimo derecho de defensa ante la insidia y la calumnia que algunos tienden a utilizar para encubrir su propia incapacidad". Tras indicar que "deja de intentar en primera persona" el liderazgo del PSPV, subrayó: "no renuncio a dar mi opinión libre y abiertamente en el proceso que se nos avecina". El ya diputado electo por Castelló recuerda: "Apoyé y defendí a Joan Romero; apoyé y defendí a Joan Ignasi Pla en el Congreso de Alicante, en las primarias y siempre que me lo pidió. Y apoyaré al secretario general que salga del próximo congreso".
Por otro lado, el ex diputado Ricard Torres, afín al ex ministro, dijo ayer creer "firmemente que ha llegado la hora de cambio en el socialismo valenciano", que necesita una "profunda renovación" y, según Europa Press, señaló que "hay personas, ideas y proyectos que se merecen una oportunidad".