Julia Ruiz, Valencia
Según ha podido saber este diario, la Generalitat recurrió en 2007 al endeudamiento a corto plazo ante la negativa del Ejecutivo central de permitirle que se endeudara ese año por unos 150 millones de euros. La operación permitió a la Conselleria de Economía y Hacienda contraer más préstamos con los bancos sin que estas operaciones fueran computadas ese año a efectos de deuda por la Intervención General del Estado y el Banco de España. Sin embargo, el vencimiento de estas operaciones (con un plazo inferior a un año para ser amortizadas) obligará al Ejecutivo valenciano a trasladarlas al largo plazo y por lo tanto a aflorar deuda este año. La Conselleria de Economía y Hacienda ya ha enviado al ministerio su propuesta de endeudamiento anual en 2008, pero no tiene garantías de que Madrid le dará el visto bueno tal como ocurrió el año pasado. De darse esta situación, el departamento que dirige Gerardo Camps tendría un problema, ya que las comunidades autónomas necesitan el visto bueno del Gobierno central para emitir deuda.
El Consell, sin embargo, no se encuentra precisamente en una situación de fuerza de cara al Ministerio de Hacienda. Aunque su principal baza es que ha cumplido con antelación el plan de saneamiento aprobado por el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) hace cuatro años, los datos difundidos ayer por el Banco de España relativos a 2007 revelan que al margen de la cuenta de la Administración (básicamente el presupuesto de conselleries), la Generalitat sigue generando deuda a mansalva a causa de su sector público. La deuda valenciana creció 619 millones de euros en un año y se sitúa, contabilizando la que generan las empresas públicas en 13.314 millones. El problema de fondo es que el Gobierno central y Consell mantienen una discrepancia sobre qué empresas públicas deben o no computar a efectos de deuda pública.
La discusión, que el Ejecutivo de Camps pretende solucionar en los tribunales, propició el veto del ministerio al programa de endeudamiento de 2007. Tal como publicó Levante-EMV, desde el departamento que dirige Pedro Solbes se asegura que la Generalitat incumplió el plan de 2006 ya que se excedió en la emisión de deuda permitida. Esta circunstancia motivó que no se aceptara el programa propuesto por el Consell en 2007.
Desde la vicepresidencia segunda que dirige Gerardo Camps se insiste, no obstante, en que cuenta con el respaldo normativo de la ley de estabilidad y el aval del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Además, se habla de doble vara de medir, ya que el Gobierno sí ha permitido deuda a comunidades como Cataluña, que encabeza el ranking de las más endeudadas en términos absolutos. De hecho, antes de elecciones el Consejo de Ministros autorizó a Cataluña la emisión de deuda en 2008.