José Parrilla, Valencia
Así de contundente se pronunció ayer la presidenta de la Asociación de Vecinos del barrio de Orriols-Rascanya, Carmen Barceiro, quien asegura que el consistorio los ha abandonado y que toda la vigilancia que tienen es la de un policía de barrio. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, entre tanto, aseguró ayer en el pleno municipal que los temas de inmigración "son competencia del Estado" y explicó que el ayuntamiento valenciano "con responsabilidad y por encima de sus recursos ofrece políticas de asistencia" a la población inmigrante, que ha disparado el censo un 14%. Criticó que el Ejecutivo central "no refleje" este porcentaje en los recursos que destina a Valencia, y subrayó la necesidad de instar al Gobierno a que lo haga.
Este debate ha surgido a raíz de la difusión en el portal de internet YouTube de unos vídeos con agresiones de grupos neonazis a inmigrantes y de actos vandálicos en las calles del barrio de Barona, incidentes todo ellos que están siendo investigados por la Policía Nacional para averiguar la autenticidad y, en su caso, proceder a su investigación.
Carmen Barceiro aseguró que "desde hace un tiempo se estaban grabando estas agresiones y pasándolas por SMS a los móviles". Eso hizo que la asociación tomara cartas en el asunto y lo pusiera en conocimiento de la Policía Local.
Las alarmas se dispararon definitivamente cuando hace "cuatro o cinco meses" aparecieron pintadas nazis, concretamente esvásticas, en algunas calles del barrio. Esto unido a los problemas de inseguridad de la zona y a la falta de vigilancia hizo que solicitaran una reunión con los responsables de la policía que se celebró hace exactamente un mes.
Pero según dice, nada ha cambiado. "Aquí -explica la representante vecinal- hace falta más vigilancia, de la Policía Nacional y de la Local, pero sobre todo de esta última porque es la que tiene que hacer las funciones de prevención. Y lo único que tenemos es un policía de barrio que trabaja ocho horas al día y que tienen que patearse todo él sólo".
Barceiro pide protección especialmente para las noches y los fines de semana, que es cuando suelen actuar los grupos neonazis. Al parecer, la situación es crítica los fines de semana que hay fútbol en el campo del Levante U. D., ya que los grupos ultras de aficionados aprovechan su paso por el barrio para hacer las "cacerías", como se ha bautizado ya a las agresiones indiscriminadas que sufren inmigrantes, homosexuales, colectivos alternativos etc. a manos de grupos de ultraderecha.
Debate plenario
Mientras Carmen Barceiro hacía estas declaraciones a Levante-EMV, la alcaldesa de Valencia, Rita Barbera aprovechó el debate plenario sobre la creación de una Comisión Mixta por la Integración y Contra la Violencia Racista para recordar que los temas de inmigración "son competencia del Estado" y reclamar al Gobierno recursos acordes con el aumento de la población.
El PSPV había propuesto una comisión mixta "para la elaboración de políticas que fomenten la convivencia en el barrio de Orriols, Barona y adyacentes", pero el PP presentó una alternativa para que la labor de esa comisión fuera para toda la ciudad sin dar prioridad a unos barrios sobre otros.