Levante-EMV/Agencias, Valencia
El Gobierno central trabaja con un plan alternativo al trasvase del Segre que consiste en la compra de excedentes de agua a los regantes del Ebro. El caudal sería llevado hasta Barcelona mediante un mini trasvase interno. La propuesta ha sido trasladada en diversas ocasiones desde el Ejecutivo de Zapatero al gobierno autonómico catalán y fue confirmada por la vicepresidenta en funciones, María Teresa Fernández de la Vega, según coincidieron ayer varios medios de la prensa catalana.
La negativa rotunda del Gobierno central al trasvase del Segre que se exige desde Cataluña está basada en un informe del Ministerio de Medio Ambiente que lo considera inviable. Uno de los motivos es que el Segre es un río de cabecera, y el ministerio está en contra de una toma de agua cerca del nacimiento. En este sentido, se apunta un paralelismo entre la inviabilidad del trasvase del Segre y los motivos que llevaron al departamento de Cristina Narbona a anular el primer proyecto del PP para el trasvase Júcar-Vinalopó, que efectuaba la toma de agua en la Muela de Cortes (aguas arriba), modificándolo para trasladar el punto de inicio al azud de la Marquesa, en Cullera.
Respecto a la propuesta de adquisición de excedentes de agua a los regantes del Ebro, está previsto que el Gobierno central adopte una decisión la semana próxima. Al parecer, si definitivamente se opta por esta alternativa, la Administración central estaría dispuesta a colaborar económicamente con el gobierno catalán en la compra de agua.
Tras conocerse la estrategia gubernamental, el vicepresidente y portavoz del Consell, Vicente Rambla, tachó de "sorprendente" la iniciativa de "proponer la compra de derechos de agua a los regantes del Ebro para paliar la sequía en Cataluña, porque la Comunitat Valenciana lleva ya aplicando esas medidas desde hace años". Rambla incidió en que si el Gobierno central propone comprar agua a los regantes del Ebro es "porque efectivamente sobra agua suficiente como para ejecutar un trasvase que cubra las necesidades hídricas de la Comunitat Valenciana, Cataluña, Murcia y Almería".
Proyecto de la década de los 90
Asimismo, la concejala del Ciclo Integral del Agua del Ayuntamiento de Valencia, María Àngels Ramón-Llin, pidió al Gobierno central que la Comunitat Valenciana pueda comprar el agua sobrante a los regantes del Ebro y aseguró que, para ello, existe un proyecto realizado por la Generalitat a finales de la década de los 90 que es "absolutamente viable, por lo que sólo se tendrían que actualizar los datos".