J. S./Efe, Valencia
Desde hace dos años el Gobierno de España está comprando derechos de agua en Castilla-la Mancha para garantizar que el río Júcar no se seque en verano y reforzar de este modo los abastecimientos para el regadío en las dos Riberas y el suministro de agua potable para Valencia.
La compra de estos caudales mediante una Oferta Pública de Adquisición (OPA) de agua ha permitido también que al mantener un hilo de agua en el río, los hectómetros cúbicos de agua almacenados en el embalse de Alarcón lleguen íntegros a Valencia en lugar de ser atrapados por el acuífero manchego, que actúa como una esponja.
Por otra parte, los regantes del Acueducto Tajo-Segura (ATS) llevan dos años comprando caudales -alrededor de 60 hectómetros cúbicos- a los regantes del Tajo con el beneplácito del Gobierno, lo que permitido mantener el riego en las huertas de Alicante y Murcia pese a la sequía que afecta a Entrepeñas y Buendía. En contra de los argumentos del Consell, en ningún caso estas transacciones demuestran que sobra agua, sino que existen regantes dispuestos a no utilizar los caudales que les corresponden a cambio de una compensación económica.
Ayer, el portavoz socialista de Medio Ambiente en las Corts Valencianes, Francesc Signes, aludió a este tipo de actuaciones recordando que la compra de derechos de agua del Ebro que se propone ahora para abastecer a Barcelona (45 hectómetros al año) ante la sequía que sufre es una actuación similar a la que el Gobierno ha llevado a cabo en los últimos años comprando derechos de agua del Júcar en Castilla-la Mancha. El parlamentario, además de explicar el paralelismo, postuló al PSPV como partidario de la compra de derechos de agua del Ebro, y adelantó que "si algún día la ciudad de Valencia lo necesitase para poder abastecerse" los socialistas valencianos serían "los primeros en ponerse frente de esta reivindicación", porque, tal y como subrayó, la Comunitat "no puede ni debe ser menos que cualquier otra autonomía por muy importante que sea".
Por otro lado, fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda pusieron en evidencia las carencias de la gestión hídrica en Cataluña, que "tiene sus pantanos en mejor situación que la Comunitat Valenciana". Desde el departamento defendieron que la gestión realizada en materia de reutilización de agua evita que los valencianos sufran la situación que están viviendo los ciudadanos de Barcelona.
"Aquí la Confederación Hidrográfica del Júcar fija restricciones a los agricultores y gracias a las obras de reutilización en las depuradoras los regantes pueden liberar agua para el abastecimiento. Eso no se hace en Cataluña", explicaron. Desde la conselleria titulada por García Antón señalaron que en la Comunitat Valenciana se reutiliza la mitad del total de España y con esa agua se compensa a los agricultores que sacrifican su caudal para garantizar el abastecimiento, dijeron.
Por su parte, el secretario general del PP, Ricardo Costa, afirmó que si el Gobierno se plantea ahora mismo la venta de agua para Cataluña es porque "sí que hay agua", de lo que se desprende la necesidad de retomar el PHN. El dirigente consideró ayer como una paradoja que el PSOE defienda un minitrasvase a Barcelona y a los valencianos sólo les ponga desaladoras.
"Zapatero nos margina"
"Este tótum revolutum hídrico que ha levantado Zapatero ha terminado confirmando las sospechas de que para el gobierno socialista existen los ciudadanos de primera y los de segunda, y los valencianos está claro a qué categoría pertenecemos para ellos", aseveró Costa. Así, dijo que esto un ejemplo más de la "profunda marginación" a la que se ven sometidos los valencianos por parte del ejecutivo socialista".