Laura Sena, Paiporta
Además de "eliminar una barrera física que impide el desarrollo", el proyecto de soterramiento del metro que está impulsando el Ayuntamiento de Paiporta pretende cubrir otras dos necesidades: La de vivienda protegida y la de un gran parque urbano "ya que no hay zonas de esparcimiento en el pueblo".
Por ello, tras el enterramiento de las vías, en la zona entre el cementerio viejo y el límite con Picanya quedará una bolsa de suelo de 400.000 m2. Y en este punto, la intención del alcalde, Vicente Ibor, es desarrollar dos sectores. La banda sur se destinará "íntegramente" a vivienda protegida "que es una gran demanda y además, con la crisis, será el único tipo viable". Allí se edificarán VPP, VPT y "con el 10% del aprovechamiento urbanístico del ayuntamiento, estudiamos hacer pisos en alquiler", añade el alcalde. Los pisos los adjudicará el ayuntamiento "por sorteo" para conseguir "la máxima transparencia".
En los otros 200.000 m2, al norte de las actuales vías, el objetivo fundamental "y que condicionará todo el proyecto" es la construcción de un parque urbano de 100.000 m2. Para ello, Ibor ha propuesto concentrar toda la edificabilidad en "uno o dos rascacielos" de entre 20 y 30 alturas y liberar el resto. "Convocaremos un concurso internacional de ideas en el que se nos planteen diversas soluciones para que sea lo más abierto posible", dice. Los requisitos que el consistorio pondrá es que sean como máximo dos edificios "cuyo promotor tendría que construir el parque urbano y mantenerlo de por vida".
Ibor considera que el emplazamiento es "envidiable" por las comunicaciones "ya que el soterramiento permitirá construir una estación subterránea de última generación con acceso directo a los edificios", y especialmente por las "espectaculares vistas" puesto que "desde lo alto se verá el mar, y en los días claros, hasta Ibiza".