Maite Ducajú, Valencia
-¿Cómo están en estos momentos los ánimos de los rectores en la negociación sobre financiación con la Conselleria de Educación?
-Por iniciativa de la Dirección General de Universidades se ha convocado a las universidades públicas por separado. Por parte de la Universitat de València han acudido el vicerrector de Economía y el gerente. La dirección general ha sometido una serie de propuestas conducentes a fijar prodecimientos por parte de la Generalitat para que se nos transfiera el dinero que fijaba el Plan de Financiación y que no ha sido girado a la Universidad en 2007. También se producían propuestas de cara a la realización del ejercicio 2008 y se ha anunciado que, con posterioridad a que estas dos cuestiones queden fijadas, se empezará a tratar el plan de financiación a partir de 2009.
-La deuda de la Generalitat ¿es de 400 o 500 millones de euros? Es una cantidad que ha ido variando.
-Las cantidades no retribuidas se descomponen en varios conceptos. Tenemos lo que llamamos la subvención de la Generalitat, que en el caso de la Universitat de València es fácil de ver: 134 millones de euros para 2007 más once millones de antigüedad y luego está el plan de infraestructuras, 41 millones; más 16,5. La información que damos las universidades está siendo transparente. No estamos especulando, son las cifras pendientes de ejecución y, algunas, importantes.
-¿En qué afectan esas cantidades a la vida de la Universitat?
-Para terminar el ejercicio económico de 2007 hubo que pedir pólizas de tesorería a entidades financieras y eso significa que hay unos gastos financieros que luego hay que reintegrarlos. Esa es la urgencia de la situación. Valoro positivamente que desde la dirección general se haya abordado el problema.
-Realizada la primera ronda de reuniones, ¿ hay intención de llegar a cuerdos?
-Como siempre, hay ganas de acordar el procedimiento y eso es positivo. Lo que debo decir y con esto cierro el capítulo de financiación es que las propuestas que la Generalidad nos hace están muy lejos de las que la Universitat de València puede aceptar.
-¿Qué quiere decir, en cuanto a cifras?
-Pues eso, que están muy lejos. Estamos hablando, y no me gustaría que se mal interpretaran declaraciones porque yo tengo intención de continuar trabajando y que se resuelva, pero tengo intención de seguir trabajando porque el interés de la Universidad es que los recursos que tiene asignados le lleguen. Creo que llegarán y que el Gobierno valenciano lo resolverá.
-La sociedad piensa que las universidades están suficientemente financiadas.
-No me gusta dar la sensación de que los rectores están siempre pidiendo dinero. Las universidades públicas tenemos el dinero que nos adjudicó el Gobierno a través de un plan financiero acordado, por lo estoy en desacuerdo en que nademos en abundancia. Sobre si nadamos o sobra o falta, el profesorado universitario español tiene los salarios congelados desde la época del Gobierno del PP. En segundo lugar, todavía en bastantes carreras universitarias hay clases con muchos estudiantes: Economía, Derecho, Psicología... muy lejos de lo que la Convergencia Europea va a pedir. Por lo tanto, nuestros esfuerzos económicos van a ser muy importantes para adaptar las infraestructuras y recuperar garantía docente de acuerdo a lo que las enseñanza tutorizadas del Espacio Europeo necesita. Así que hacen falta más recursos. En cuanto a infraestructuras, ésta es una universidad antigua en la que hay que gastar dinero, y no poco, en la rehabilitación de edificios. Es evidente que se puede mejorar la gestión pero nos sometemos a la Sindicatura de Cuentas. Hay otras indicadores que dicen que no estamos sobrefinanciadas, como que en Estados Unidos el gasto en enseñanza es superior la 3% del PIB mientras que nosotros estamos en torno al 1, 1,2% del PIB. Nos queda un largo trecho.
-Pero hay aspectos que chocan: los profesores universitarios se pueden jubilar con 60 años con prácticamente el sueldo íntegro y son pocos los que se acogen.
-Hay personas que no quieren cesar su vida activa simplemente porque les interesa seguir manteniéndola y no quieren a estas alturas retirarse a jugar a las cartas o al dominó. Piensan que pueden seguir aportando su capacidad y no se les debe menospreciar. No hablamos sólo de dinero, sino de realizar un trabajo que les gusta, hablando de vocación. En segundo lugar, los profesores, además de su salario, en los procesos de transferencia que son los de investigación contratada, se pueden quedar una cantidad que puede alcanzar vez y media su salario. Eso sólo aquellos profesores que realizan transferencia y la inmensa mayoría de lejos lo alcanzan. Es algo que la ley permite y aquí se les controla mucho.
-Los rectores crean una sociedad para ir juntos y la conselleria les reune por separado.
-Queremos ir en bloque. No es un lobby. Somos universidades públicas valencianas, un cuerpo común y el mismo marco de referencia por lo que es lógico que pretendamos que sea un sistema cohesionado, equilibrado y sin favoritismos especiales. Por eso, nos hemos reunido, para decir que lo que son cuestiones de política universitaria en general, y la economía es una de ellas, se debata y estudie con la globalidad de las universidades.
-¿La Universitat está lista para la convergencia europea?
- En cuanto a la formalización de los expedientes de cara a las titulaciones, todos los centros han constituido sus respectivas comisiones. La Universidad de Valencia, a través del presidente de su consejo social y del rector, nos hemos dirigido a los sindicatos, colegios profesionales, empresarios con un cuestionario sobre las titulaciones para que nos aporten su análisis. La iniciativa ha sentado bien porque tenemos en cuenta sus intereses. Vamos a buen ritmo y tenemos bien enfocada la convergencia, pero la transformación de estudios de las grandes facultades a la dinámica europea es un proceso difícil porque suponen muchos cambios y tiempo para hacerlo. La Universidad está en la línea de ponerlo en marcha en 2010. Cumpliremos los plazos. Creo que dentro de dos años, cuando me vaya de aquí, todo estará funcionado.
-Las instalaciones singulares, como la de Física Médica parece tan virtual como la VIU.
-En el mapa del Ministerio de Educación está. Pasa por la creación de un consorcio en el que participen el Gobierno de España y el de la comunidad autónoma donde se instalen, así como otras instituciones promotoras. En nuestro caso, no está constituido. En el acuerdo suscrito en los presupuestos del Estado es el segundo año que tiene consignado dinero para el proyecto. Pero no va a la velocidad que debe ir.