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Así lo avanzó hoy, en una entrevista concedida a Europa Press, la nueva coordinadora de la Sección de Menores de la Fiscalía de Valencia, Gema García, quien aseveró, tras llevar a penas un mes en su cargo, que sus objetivos prioritarios son prevenir el absentismo escolar; actuar sobre la violencia intrafamiliar y acelerar los procedimientos judiciales de delitos cometidos por menores.
En cuanto al absentismo, explicó que la escolarización es "fundamental" para prevenir la delincuencia juvenil, por lo que consideró "necesario" actuar cuando los menores, que por ley están obligados a asistir al colegio hasta los 16 años, falten a más del 20 por ciento de las clases. Para este supuesto, existe en la actualidad un protocolo desde que se detecta el "problema" hasta que se produce la intervención por parte del centro o servicios sociales pero "es muy prolongado", ya que, en ocasiones, pasa hasta un año desde que se descubre el incidente hasta que llega al ministerio fiscal.
Por ello, se ha propuesto como uno de sus retos "tener noticias de estos casos lo más rápido posible" para que la Fiscalía pueda abrir diligencias de investigación e interponer las denuncias correspondientes a los padres, si fuera así el caso, por un delito de abandono de familia, que contempla una pena de entre tres y seis meses de cárcel, o una multa de seis a 12 meses.
Al respecto, la fiscal avanzó que se pondrá en contacto con la Conselleria de Educación para acelerar la participación del ministerio público en todos los programas de absentismo, y la iniciación de diligencias penales. Además, pretende dar "más difusión" a este asunto para que los padres sean "conscientes" de la responsabilidad que les puede derivar el hecho de no obligar a sus hijos a asistir al centro escolar.
Otro objetivo marcado por Gema García es actuar sobre la violencia intrafamiliar, ya que en el último año Fiscalía de Menores recibió una media de dos denuncias diarias por este asunto. No obstante, y a pesar del aumento de denuncias, aseveró que hay muchos padres que "no se atreven a contar que sus hijos les pegan o les insultan" y cuando finalmente acuden al ministerio público "la situación ha alcanzado límites insoportables".
La fiscal de Menores explicó, en este sentido, que los padres "no deberían tener miedo en poner una denuncia cuando se produce el primer empujón, la primera agresión física o los insultos diarios, ya que en este momento, el caso puede conllevar una intervención muy leve por parte de Fiscalía", mientras que si, por el contrario, se denuncia cuando existe "mucha violencia", se suele acabar con el "internamiento del menor".
Para evitar este tipo de situación, García apostó, aunque cada caso es diferente, por educar al menor en valores o favorecer que haga ejercicio para que libere la tensión acumulada. Indicó que la sociedad "evoluciona" y los menores "son más difíciles de controlar", es más, los padres, muchas veces, aseveró, "no disponen de suficientes recursos de preparación personal para hacer frente a un menor rebelde".
Por otro lado, Gema García se ha propuesto acelerar los procedimientos judiciales y, para ello, se ha llegado a un acuerdo para advertir a los menores de que se pueden celebrar juicios en su ausencia, siempre que la medida "no sea privativa de libertad y tampoco sea superior a dos años", puntualizó.
Esta iniciativa supondrá una "gran ventaja" para los ciudadanos, porque se han registrado casos de hasta 13 suspensiones, hecho que afecta tanto a funcionarios como a secretarios judiciales, jueces, fiscales, testigos que tienen que desplazarse para declarar o abogados.
BAJA REINCIDENCIA
Gema García resaltó la "efectividad" de los centros de reeducación de menores --actualmente hay tres en Valencia, dos en Alicante y uno en Castellón--, ya que existe un índice "muy bajo" de reincidencia cuando han cumplido la medida impuesta.
La fiscal indicó que no tenía constancia de que existan, en la actualidad, problemas de plazas en los centros de la Comunitat Valenciana, aunque, puntualizó, en ocasiones, los menores "tardan en ingresar en ellos desde que se pone la sentencia porque a veces están en ignorado paradero".
En total, la Fiscalía de Menores de Valencia recibió en 2007 unas 11.489 denuncias, aunque éstas, puntualizó García, son generales, es decir, "algunas de autores desconocidos, otras de mayores de 18 años, o denuncias duplicadas". De las denuncias presentadas, el ministerio abrió 1.855 expedientes, aunque algunos casos todavía se están investigando.
Para asumir este trabajo, afirmó que la Fiscalía dispone de personal suficiente, aunque puntualizó que "sí serían necesarias más personas para el equipo técnico". Resaltó, por último, que dentro del equipo también se encuentran dos personas especializadas en temas informáticos, que se hacen cargo de los delitos cometidos por menores a través de internet, teléfonos móviles u otras nuevas tecnologías.