Pilar G. del Burgo, Valencia
La Conselleria de Sanidad confirmó a mediodía de ayer que la médico del centro de salud de Ingeniero Joaquín Benlloch de Valencia no está enferma de tuberculosis, en contra de lo que un responsable del citado centro anunció el pasado viernes a todos los trabajadores sanitarios.
Antes de conocer el resultado de los cultivos que han revelado que la facultativa no está infectada con el Mycobcterium tuberculosisbacilo de Kock, el centro de salud había convocado a los cincuenta empleados a una reunión con expertos en epidemiología de la Dirección general de Salud Pública y estaba previsto que a todos ellos se les hiciera el test de la tuberculina o técnica de Mantoux para conocer si habían estado en contacto con el agente patógeno.
De hecho, a primera hora de la mañana de ayer todavía se convocaron a algunos facultativos para que acudiesen a la reunión y se sometieran a la prueba de detección.
La noticia de que su compañera no estaba enferma de tuberculosis tranquilizó a los empleados del centro de salud que estaban preocupados desde que el viernes pasado uno de los responsable del centro les comunicó lo contrario.
No hay reconocimientos
Al hilo del desasosiego que se ha generado durante estos días por los indicios que apuntaban a la aparición de un caso de tuberculosis, fuentes próximas al centro de salud informaron a Levante-EMV que la Conselleria de Sanidad no hace las revisiones médicas preceptivas al personal sanitario, una situación que no solo se produce en este centro de atención primaria sino que es extensible a la práctica totalidad de centros que dependen de la conselleria.
De hecho, hace unos días la FSP-UGT del hospital Clínico de Valencia denunciaba que el centro incumplía reiteradamente los protocolos de vigilancia de salud laboral de los empleados, incluso los que ocupan puestos de trabajo de riesgo o están expuestos a sustancias tóxicas.