Maite Ducajú, Valencia
La protesta que los alumnos de la Facultad de Filosofía de Valencia mantenían en la avenida de Blasco Ibañez, contra la inminente reducción horaria de la asignatura de Filosofía en el Bachillerato de la Comunitat Valenciana según proyecto de la Conselleria de Educación, fue ayer traslada al recinto ajardinado de este centro universitario, tras obligarles la Policía Local a levantar el campamento que habían montado hacía cuatro días.
Así se tuvo que pactar previamente entre el decanato, los alumnos y la policía. El desalojo se realizó de una forma muy pacífica. Los jóvenes leyeron, en presencia de los agentes, un manifiesto en el que expresaban tanto su oposición a la reducción horaria de la materia como la opción de que los estudiantes de Secundaria puedan objetar en Ciudadanía. Ambos contenidos les corresponde impartir a estos licenciados y a los de Historia.
"Nos vemos forzados a abandonar el campamento y hemos decidido adoptar una actitud de resistencia pacífica, sin dejar de expresar nuestro rechazo al desalojo policial" señalaron los alumnos, tras agradecer el apoyo de los jardineros municipales, profesores y decanato. En total, han reunido 1.500 firmas, varias de institutos.
El decano, Ramón López, muy atento a lo que pasaba habló de una "posición razonable"; el jefe de policía destacó a Levante-EMV la actitud del decanato, y catedráticos de la facultad como Adela Cortina y Sergio Sevilla coincidían en subrayar la "importancia en la formación de los estudiantes" de la Filosofía a la vez que cuestionaban la reducción horaria porque los "programas no se podrán impartir".
Por su parte, el STE-PV aseguró ayer que la conselleria necesitará "más de tres millones de euros para afrontar la impartición en inglés de Ciudadanía y de 900.000 euros en la concertada" y añadió que los centros no cuentan con este profesorado.