S. G./H. G., Valencia
La ciudad de Valencia se apunta por fin al servicio público de bicicletas. El ayuntamiento convocará el concurso anunciado hace ya dos años en el plazo de una semana. La idea es llegar a 2.500 bicis en dos fases. Funcionará con una tarjeta magnética similar a las de crédito y habrá que inscribirse en un registro y pagar una cuota anual para ser usuario. La primera media hora será gratuita.
El servicio tendrá coste cero para las arcas municipales y la empresa concesionaria podrá explotar los espacios publicitarios de las estaciones repartidas por toda la ciudad, que serán mupis del mobiliario urbano. Sin embargo, para ello tendrá que esperar cinco años, el tiempo de contrato que le queda a la actual empresa encargada de estos anuncios.
La concejalía de Vía Pública, dirigida por Francisco Lledó, se ha encargado del pliego de condiciones. En una primera fase, y en el plazo de seis meses, la contrata deberá instalar 150 estaciones base, por lo que se calcula que los valencianos puedan disponer de este medio de transporte en el primer trimestre de 2009. En el plazo de un año deberán distribuirse los cien puntos restantes. En total, 250 estaciones y 2.500 bicicletas.
Para poder acceder a ellas, las personas interesadas deberán darse de alta en un registro. Obtendrán entonces, a cambio de un pago anual de 18 euros, una tarjeta. Este método es el mismo que se utiliza en otras ciudades españolas que cuentan con este servicio público de alquiler de bicicletas. Con la tarjeta el usuario puede liberar la bicicleta de su anclaje en la estación y devolverla en otra. La primera media hora es gratis. Según explicó Lledó en declaraciones a Radio Valencia Ser, un estudio realizado por la delegación estima que la mayor parte de los trayectos sobre dos ruedas del domicilio al trabajo oscilan entre 17 y 20 minutos. La siguiente media hora cuesta cincuenta céntimos y la hora, un euro, y así sucesivamente.
Lledó destacó que el Ayuntamiento de Valencia busca de esta manera fomentar los transportes ecológicos y alternativos al motor.
Un equipo humano de treinta personas se encargarán de la vigilancia de las estaciones, para velar porque haya estacionamientos libres y controlar estos puntos de intercambio. También se ocuparán del mantenimiento (especialmente los posibles "pinchazos") y la limpieza de los vehículos.