Isabel Olmos, Torrent
Cercados entre dos filas de policías y bajo una intensa vigilancia de más de 150 agentes. Así marchó ayer en Torrent el poco más de medio centenar de personas que acudieron a la manifestación xenófoba convocada desde hacía semanas por el partido de extrema derecha Alianza Nacional para protestar por la "ola de delincuencia inmigrante que asola la comarca de l'Horta".
Ni el lema Limpiemos Torrent, ni el contenido racista de su web, ni los recursos ante la fiscalía o la delegación del Gobierno impidieron ayer que los integrantes de este grupo pudieran proferir gritos como Vienen en patera y te quitan la cartera, Tú trabajas, a ellos les dan casa, Zapatero hijo de p... o La inmigración destruye tu nación por la principal arteria de la capital de l'Horta Sud -la Avinguda del País Valencià- ante la mirada atónita de decenas de vecinos que contemplaban la marcha desde las aceras y balcones.
De hecho, muchos de ellos tuvieron que desalojar los bancos que ocupaban en mitad del paseo como cualquier tarde de sábado por motivos de seguridad. Bares y terrazas ubicados en el itinerario de la marcha cerraron durante el recorrido siguiendo las indicaciones del Cuerpo Nacional de Policía, al igual que casi todos los comercios, y el ayuntamiento procedió a la retirada de todos los contenedores. Una ciudad de 80.000 habitantes paralizada.
Una hora antes y a escasos 50 metros del punto de partida de la manifestación racista -la plaza Obispo Benlloch, frente al ayuntamiento-, decenas de personas acudían progresivamente a la concentración de repulsa y en favor de la diversidad convocadas por una veintena de entidades de Torrent y Valencia. Nada más llegar, la policía informó que el acto "no estaba autorizado por la delegación del Gobierno" e identificó y retiró momentáneamente el DNI a cada uno de los asistentes, incluido el cantautor Pau Alabajos, que debía interpretar unas canciones.
Al grupo también se sumaron varios red skins que lanzaron proclamas en recuerdo de Guillem Agulló, asesinado precisamente por un integrante de Alianza Nacional. Al final, alrededor de 150 personas permanecieron en la plaza rodeados por un cinturón policial clamando que Torrent serà la tomba del feixisme y Vosaltres, feixistes, sou els terroristes. Según fuentes policiales, a los asistentes a la contramanifestación "se les incautó una pancarta que podía provocar altercados y cadenas".
El momento de máxima tensión durante la tarde se registró al poco de comenzar la manifestación de Alianza Nacional -frente a la escultura del Granerer- cuando ambos grupos se vieron las caras a apenas 20 metros de distancia separados por el cordón policial del CNP y Policía Local. Pese a a los gritos, insultos y algún intento de saltarse la barrera, no se produjo ningún incidente y la manifestación ultraderechista siguió su curso con tranquilidad mientas los asistentes a la concentración antifascistas permanecían retenidos en la plaza para evitar enfrentamientos.