Quien llegó tarde ayer a la sesión plenaria fue Mariano Rajoy, que lo hizo al filo del mediodía, por lo que pidió perdón a Rita Barberá, presidenta del congreso juntando sus manos sobre el pecho e inclinando la cabeza. En esta ocasión no hubo música, a diferencia de lo que ocurrió el día antes con José María Aznar cuando entró interrumpiendo la sesión. Tampoco ayer para Aznar, que apareció minutos antes de su discurso. Como la prensa consideró frío su saludo del día anterior a Rajoy, ayer le estrechó la mano ostensiblemente entre grandes risotadas.
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, no siente excesiva simpatía por la figura del general Arsenio Martínez Campos. No tanto por los hechos políticos que protagonizó sino más bien porque abandonó su tierra natal para asentarse en Madrid y no volver. Es más, Camps emplea ese referente para reprochárselo a aquellos valencianos afincados en la Villa y Corte.
La horchata y el zumo de clementina, grandes triunfadores de la primera jornada del congreso del PP, mantuvieron su privilegiada posición en las sesiones de ayer entre los miles de compromisarios, invitados y periodistas asistentes. Las expendedoras en los carritos estaban más contentas que unas Pascuas.
Los pabellones y amplios pasillos del recinto de Feria Valencia presentan en todo momento una limpieza impecable pese al intenso y constante deambular de cientos de personas por cualquier rincón. El servicio de limpieza está permanentemente movilizado.
En las instalaciones de Feria Valencia no está permitido fumar. Esa circunstancia no impidió que tanto el viernes como el sábado se encendieran miles de cigarrillos, al principio con cierto pudor por parte de los fumadores más empedernidos y más tarde de forma generalizada, lo que hizo improvisar ceniceros.
Rita Barberá presentó la intervención del presidente fundador del PP, Manuel Fraga, con unas palabras muy sentidas. Entre otras cosas le agradeció la construcción del Parador Nacional de El Saler durante su etapa como ministro franquista de Información y Turismo en los años sesenta, si bien no citó a Franco.
La nueva secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, apareció ayer en el plenario justo en el momento en que Gerardo Camps defendía la ponencia económica de la que es ponente en el capítulo relativo a la defensa de trasvases. De Cospedal es contraria al trasvase Tajo-Segura.
El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Valencia, Miguel Domínguez, quiso comprobar personalmente cómo funcionaban las instalaciones habilitadas para la prensa en el pabellón 4 de Feria Valencia. Tras los discursos departió con numerosos periodistas, sobre todo valencianos.
Otro político que se dio una vuelta por la sala de prensa fue el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes, uno de los puntales de Esperanza Aguirre. Güemes está casado con Andrea Fabra, diputada nacional del PP por Castelló e hija del presidente de la Diputación castellonense, Carlos Fabra.
Por la mañana, nada más llegar a Feria Valencia Francisco Camps departió un buen rato con Carlos Fabra.
Algunos periodistas madrileños aprovecharon el viaje a Valencia para matar dos pájaros de un tiro. Un grupo de ellos cenó la noche del jueves con el ex ministro Antoni Asunción, en una marisquería mientras que otros estuvieron comiendo el viernes con el ex portavoz de ERC en el Congreso, Agustí Cerdá, en El Palmar.
Un centenar de padres de alumnos y profesores del colegio público El Castell de Almoines se manifestaron a la entrada de Feria Valencia para protestar por lo que consideran "depuración política" del ex director del centro Batiste Malonda.