Pilar G. del Burgo, Valencia
No todos los niños infectados por el virus que hace que las uñas de las manos se les caigan van a la guardería, ya que hay algún que otro menor que sin haber pisado un jardín de infancia ha desarrollado la infección, por lo que los médicos que los han atendido sospechan que la han podido contraer en el parque o cualquier zona de juegos donde los menores comparten juguetes que tocan con las manos y se llevan a la boca.
Una de las niñas afectadas, de 18 meses, tenía las uñas prácticamente despegadas de la carne y ella misma se las mordía y arrancaba, según ha podido saber Levante-EMV.
Facultativos consultados por este periódico manifestaron que este año habían visto muchísimos casos de una infección similar que puede preceder al cuadro de onicomadesis (la caída de unas) y que se conoce como "boca-mano- pié" que provoca ampollas en la mucosa bucal y en la piel de los dedos de las extremidades.
Las mismas fuentes señalaron que se trata de una enfermedad vírica benigna con tratamiento asintomático.
Por otra parte, el director general de Salud Pública, Manuel Escolano, manifestó que la onicomadesis es una secuela que aparece a los 35 ó 40 días de que el niño contraiga la infección y que se cura de forma espontánea.
El responsable sanitario indicó que los primeros casos se detectaron hace unos quince días y que se han identificado once casos en tres guarderías de la zona noreste de Valencia, aunque no descarta que aparezcan más niños afectados con los mismos síntomas.
Grupo de afectados y de control
Escolano informó que el estudio epidemiológico contempla la realización de análisis de sangre a un centenar de niños, la mitad de los cuales están o han estado afectados y el resto constituyen el denominado grupo de control (supuestamente sin enfermedad), para identificar el virus que ha ocasionado la infección y cerrar el estudio del brote.
Aunque los técnicos de la conselleria se han reunido en varias ocasiones con los padres de los menores afectados, agregó que no deben de preocuparse por que los síntomas se tratan solo con una pomada.
El responsable sanitario destacó que es muy probable que todas todos los niños se hayan infectado con el mismo virus, "con un 90 por 100 de probabilidades".
"Se trata de un fenómeno epidemiológico que coincide en el espacio-tiempo y que responde la dinámica habitual de los niños más pequeños", agregó Escolano que señaló que la infección boca-mano-pié a veces va asociada a problemas con las vías respiratorias altas.