Sergio Carbó, Valencia
Las principales organizaciones agrarias valencianas -la Unió-Coag y AVA-Asaja- reclamarán a la Generalitat que deje de sufragar el funcionamiento anual de la interprofesional naranjera Intercitrus, salvo que se produzca un giro radical en la actual trayectoria de la entidad. Y, desde luego, no parece que nada de eso vaya a ocurrir, sino todo los contrario. La reunión celebrada ayer entre los principales dirigentes de los diferentes estamentos citrícolas -comercio privado, cooperativas, producción e industria- en un penúltimo intento de reconducir la grave crisis abierta en el seno de la organización desde que en la asamblea del pasado 16 de julio los sindicatos agrarios se negaron a aprobar los presupuestos de la entidad se cerró con un nuevo y estrepitoso fracaso.
"Esto no tiene remedio. La posición del comercio privado es inamovible -resumió el secretario general de la Unió de Llauradors, Josep Botella-, y desde luego no vamos a apoyar los presupuestos si no sabemos ni en qué nos los vamos a gastar". En similares términos se expresó el presidente de AVA, Cristóbal Aguado: "Esto es un diálogo de sordos y una pérdida de tiempo. El comercio sólo nos dice que cada uno debe adaptarse al mercado".
Prolongar la agonía
Aunque los responsables del colectivo quedaron ayer emplazados para un nuevo encuentro en septiembre la sensación más extendida es que Intercitrus es ya un enfermo terminal al que ayer se le dio la extrema unción. "Hemos decidido alargar un poco más la agonía y dejar la interprofesional en estado vegetativo", expresó ayer de manera muy gráfica Aguado. Pero, en términos prácticos y operativos, la interprofesional sucumbirá de inanición si la Conselleria de Agricultura deja de proporcionar los 400.000 fondos anuales que aporta para el funcionamiento de Intercitrus, -gastos de personal y alquiler de la sede, básicamente-, tal como le reclaman las organizaciones agrarias que haga. "Nosotros veríamos muy mal que la Generalitat siguiese financiando una entidad que no funciona. No se puede premiar la ineficacia", dijo el presidente de AVA a este diario.
El secretario general de la Unió de Llauradors es partidario de esta misma medida y considera que Intercitrus puede mantenerse en términos legales como entidad registrada pero sin actividad real ni presupuesto alguno, "de tal manera -apuntó Botella- que si algún día cambian las cosas y nos interesa hacerlo podamos resucitarla".