JOSÉ MARÍA NOGUEROL
Cuesta aguantar sin perder la cordura, que en política debe ser máxima. Cuesta comprender a los gobernantes catalanes, supuestamente de izquierdas, unidos en animoso pacto de reivindicación con la derecha, CiU, construyendo frente común de agravios ante Madrid. Madrid es para los catalanes nacionalistas una especie de imagen especular que les permite existir. Sin Madrid, como ente causante de afrentas, no tendrían sentido.
Porque el resto, por favor, que nos lo expliquen: Catalunya/Cataluña tuvo el primer tramo de tren de este país, la mejor y puntera industria y el primer tramo de autopista, eso sí, de pago. La patronal siempre mejor defendida por el poder central: hasta allí mandaban capitanes generales de cuyo nombre no quiero acordarme, para defender los intereses de los empresarios y de los sindicatos amarillos. En esos casos no había quejas, se hablaba la lengua que había que hablar, la del capital.
A la llamada de la primera, segunda y enésima industrialización de Cataluña acudieron andaluces, murcianos, gallegos y extremeños: para currar, para ser eso que antes se llamaba fuerza de trabajo, de la misma manera que lo que ganaban en exceso los empresarios catalanes se llamaba y debería seguir llamándose plusvalía. De todo ello sabe mucho el conseller Castells, excelso catedrático de Hacienda Pública. Su único error es estar en un partido que gana las elecciones generales no por un decimonónico discurso catalanista, sino porque los votantes del PSC son mayoritariamente del PSOE y acuden en masa, durante la campaña, a escuchar a sus líderes de izquierdas, internacionalistas y solidarios: José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González.
Además, el parvenu Montilla: nunca perdonarán que un cordobés haya llegado a President, y él lo sabe. Como escribió Ovidio, «para ganarte el afecto es vital una ardid transigencia». Para Montilla, transigir puede llegar a significar traicionar. ¿Se imaginan a los ministros Chacón y Corbacho, una charnega y un emigrante, votando en contra de los presupuestos de su gobierno y de sus votantes?