Nacho Martín, Castelló
La Conselleria de Infraestructuras inició ayer sin anuncio previo los trabajos geológicos de las obras de la plataforma del trolebús en la calle Zaragoza antes de definir cómo salvará el paso por el monumento protegido de La Farola y sin cumplir el plan especial que exige la Conselleria de Cultura antes de poder acometer la obra sobre el parque Ribalta (actualmente ya iniciada en la fase de catas arqueológicas).
La máquina perforadora comenzó a operar a primera hora de la mañana en una zona acotada con el objetivo de alzar el firme y extraer muestras de los materiales del terreno. Según fuentes próximas a la obra, estas catas previas se desarrollarán durante al menos una semana.
Por lo pronto, la resolución de la Dirección General de Patrimonio de la Conselleria de Cultura CS-302/08 únicamente autoriza el paso sobre el parque Ribalta si se cumplen quince condicionantes y no otorga ningún permiso para el tramo entre la plaza de la Independencia (La Farola) y la Plaza Tetuán.
De hecho, la conselleria de Infraestructuras y el Ayuntamiento de Castelló todavía no han presentado el proyecto del tramo del trolebús La Farola-Colón y la Conselleria de Cultura tampoco ha emitido su resolución preceptiva al respecto.
La Generalitat Valenciana, respaldada por el gobierno del Ayuntamiento de Castelló (Partido Popular), ha iniciado la ejecución de los trabajos arqueológicos del proyecto del bus guiado por el parque Ribalta sin responder a los recursos de alzada contra la obra y sin aprobar el preceptivo Plan Especial de Protección Ribalta-Tetuán.
Ni el PSPV ni la Plataforma SOS Ribalta, integrada por más de 20 colectivos ciudadanos, han recibido respuesta a los escritos que alegaban contra la obra por una supuesta violación de las leyes que protegen el patrimonio histórico y el parque Ribalta como Bien de Interés Cultural (en su categoría de Conjunto Histórico Artístico).
Para redondear la situación, el gobierno local tampoco ha aprobado el obligatorio plan especial de protección Ribalta-Tetuán, el cual arrastra un retraso de más de dos décadas y sigue bloqueado a pesar de que en el año 2005 superó la fase de exposición pública y fue visado por el colegio de arquitectos.
La resolución de la Conselleria de Cultura sobre el paso del bus guiado por Ribalta impone 15 condicionantes que todavía no se han cumplido por parte de la Generalitat Valenciana y explicita que previamente deberá aprobarse un plan especial de protección. "Es necesaria la redacción de un plan especial y, de conformidad con el mismo, desarrollar un proyecto conjunto de actuaciones, como las citadas anteriormente, destinadas a estudiar previamente la movilidad urbana, ordenar el tráfico y el aparcamiento de vehículos y a reforestar el Conjunto Histórico".
Protegido por el plan especial
Los usos definidos en el plan que se expuso al público en 2005 y sigue bloqueado por el PP no ofrecen ningún resquicio de duda sobre la prohibición de construir dentro del propio parque la plataforma de un transporte público masivo. Respecto al apartado de usos posibles, la descripción recoge únicamente el de parque. Además, se prohíbe cualquier tipo de actuación que no sea estrictamente de conservación. "Se permiten obras de conservación únicamente. Cuando sea necesaria la sustitución de los elementos de mobiliario urbano o arquitectura originales deteriorados se mantendrá en los nuevos el mismo o similar material y diseño".
Esta prohibición no supone un problema a ojos del Partido Popular, que manifestó a través del vicealcalde, Javier Moliner, que el proyecto es irrenunciable y que el gobierno local está dispuesto a modificar el plan especial de protección si es necesario.
Por lo pronto, y al margen del plan especial, el PP está actuando en contra del criterio del Colegio de Arquitectos de Castelló y de cuatro dictámenes oficiales de organismos consultivos reconocidos por la legislación vigente (el Consell Valencià de Cultura, la Academia de Bellas Artes de San Carlos, la Universitat Politécnica de Valencia y la Universitat Jaume I).