Íñigo Roy, Buñol
Parecía difícil pero lo ha conseguido. Buñol ha vuelto a convertirse durante una hora en el centro de la actualidad internacional con motivo de la Tomatina y todo con un gasto mínimo en promoción. Decenas de cadenas de televisión nacionales e internacionales, las principales agencias de noticias -como Asociated Press, France Press o Reuters- han transmitido a todo el mundo una nueva edición de la batalla del tomate que, tras 63 años de historia, reunió ayer a más de 40.000 personas. Además de los medios acreditados, las principales portales digitales de la prensa internacional, como Skynews, CBS news, France24, La Nación de Argentina o RTENews, recogían ya a primera hora de la tarde las primeras informaciones sobre la multitudinaria batalla de tomates que ha puesto a Buñol en lo más alto de la actualidad diaria.
La afluencia de público y la repercusión de la Tomatina permiten a Buñol ser reconocido en todo el mundo con un coste en promoción ridículo si se compara con el interés que despierta en puntos geográficos tan alejados de esta población de La Hoya como Brasil, Nueva Zelanda, Australia, Reino Unido o Rusia, que este año ha desplazado hasta Buñol a un equipo de televisión para informar en directo. Las televisiones tienen que pagar un canon al ayuntamiento para poder retransmitir en directo o tomar imágenes de la batalla.
Las cifras hablan por sí solas. Un coste total de 120.000 euros en la Tomatina, de los que el ayuntamiento sólo paga 90.000 euros, y una audiencia potencial de varios millones de personas que cada año se interesan por adquirir algunos de los paquetes de vacaciones que ofertan operadores internacionales para visitar Buñol y participar en esta fiesta. Este peso le ha valido a la Tomatina para que Google modificara ayer el logo de su portal en España para emular una lucha de tomates, una acción promocional que la empresa reserva para grandes acontecimientos.